miércoles, 1 de enero de 2020

Feliz 2020

¡Objetivos del año cumplidos! Primero he sobrevivido a todos y cada uno de los 365 días del año pasado (que ya es mucho pedir a mi edad). El segundo objetivo cumplido ha sido el de leer un mayor número de libros que el año anterior (aunque tampoco era un objetivo demasiado difícil de conseguir). El tercer objetivo ha sido el de alzarme con el poder de la Tierra y someter a toda la puñetera raza humana. Vale, para ser sinceros este último no he llegado a conseguirlo así que lo dejaré como objetivos pendientes para el nuevo año 2020.

Pues nada mis lecturas dosmildecinueveras han sido las siguientes:


martes, 31 de diciembre de 2019

Un dios solitario y otros relatos - Agatha Christie


Último día del año igual a último libro del año. Como que soy así de original he decidido acabar el 2019 de la misma forma que lo empecé: recitando relatos de mi querida Agatha Christie, completamente desnudo (y borracho) desde el portal de mi casa. Creo que no escogí bien la obra porque mis vecinos no les entusiasmó demasiado hasta el punto de acabar llamando a la Guardia urbana indignados. Así que, según se desprende de la actuación desmedida de las fuerzas del orden, el libro Un dios solitario y otros relatos no ha pasado la criba vecinal.

Éste libro de relatos ha sido un añadido de última hora a la lista de "todas las novelas detectivescas que ha escrito la señora Agatha que tengo que leer antes de morir". En un primer momento pensé que todos los textos estaban protagonizados por Poirot, Mrs. Marple y otros detectives que, esta buena señora, se sacó de la manga a lo largo de su vida. Pero... ¡oh sorpresa! eso no ha sido así (o no del todo). Relatos detectivescos habían un par o tres, el resto versaban sobre "amoríos imposibles y estas coñadurías que no me interesan una puta mierda tanto". Así que éste no era el típico libro de Agatha que me apasiona pero, de vez en cuando, ya está bien poder leer algo diferente en mi vida.

Y ¿qué me ha parecido este último libro del año? Pues lo mismo que me ha parecido cualquier libro que sea una recopilación de relatos: nunca acabo del todo contento una vez me los he acabado. Me sucede algo parecido a cuando me zampo el contenido de una caja de galletas surtidas: unas me molan y otras son una mierda. No existe ningún libro de relatos (ni caja de galletas surtidas) que me gusten al completo, todo por igual.

Lo qué sí me ha gustado de este libro es que al final de cada relato hay un pequeño epílogo con una especie de explicación del relato y del contexto de la época o de la vida de tita Agatha. Eso es un detalle que, personalmente, agradezco ya que me hace más interesante el libro y su lectura. Si el epílogo estuviese escrito por la propia autora ya sería la ostia pero, aun así, se agradece todo valor añadido en un libro. 

Pues nada más... ¡Feliz año de mí y de todo el cuerpo de la Guardia urbana!

lunes, 23 de diciembre de 2019

Poirot investiga - Agatha Christie

Poirot investiga - Agatha Christie
Tengo muchas teorías sobre los personajes creados por Agatha Christie. Todas estas teorías son ideas particulares, muy subjetivas y totalmente absurdas.

Una de estas teorías científicas dice que los personajes de Mrs. Marple y el del detective Poirot funcionan de forma diferente si están metidos dentro de un relato corto o de una novela. Mrs. Marple es un personaje que los relatos cortos le sientan de fábula. Esa abuela metomentodo es una figura entrañable que no molesta y que, de pronto, te soluciona un misterio imposible gracias a una puñetera anécdota sobre una vecina al que se le murió su canario de una forma parecida al caso. Esa chorrada funciona muy bien con una historia corta, en cambio, se me cruza y se hace pesada en una novela. Tanto es así que en las novelas largas me gustaría que el asesino se saliese con la suya solo con no ver triunfar a la puñetera abuela de los cojones. 

En cambio con Poirot me sucede algo completamente contrario. Este personaje, por carácter y por resolver los crímenes gracias al trabajo de sus células grises, le viene muy bien las novelas con mucha chicha. En ellas el belga dedica su tiempo a pensar en el caso y puede desarrollar sus particulares teorías cosa que en los relatos cortos no sucede. Así que, después de leerme Poirot investiga, puedo asegurar que este libro confirma mi absurda regla.

Poirot en los relatos cortos me recuerda excesivamente a Sherlock Holmes y su fiel compañero Hustings le sucede lo mismo con su homólogo Watson.  Que sí, que es lo normal, pero es que en los relatos cortos son putos clichés. Poirot es el dios que todo lo sabe y que nunca se equivoca. Muy diferente al Poirot de novela que tiene tiempo para equivocarse o desarrollar teorías que no son las correctas. ¡Hasta parece humano! En una novela corta el cabrón sabe la solución antes incluso que sucedan las cosas. Es demasiado perfecto, demasiado estereotipado, demasiado cansino. Y por contra el resto parecen retrasados mentales. Aún así me encanta Poirot sea como sea, en pequeñas dosis o con sobredosis. ¡Me la pela! No soy objetivo con eso: ¿sale Poirot? en ese caso, me gusta. Creo que Agatha no estaría muy contenta con mi parecer.

PD: por cierto, ¿soy al único que le sucede eso con estos personajes? ¿Poirot es más de novela gorda y Mrs. Marple de cuento corto? O simplemente es que no tengo criterio alguno. 

martes, 17 de diciembre de 2019

Un mago de Terramar - Ursula K. Le Guin

Esta vez he escogido uno de esos libros que tengo en la lista de "futuros títulos a leer pero que siempre, por H o por B, acaban siendo relegados por alguna otra obra". Finalmente me he cuadrado conmigo mismo y me he leído Un mago de Terramar de la escritora de fantasía y ciencia ficción Ursula K. Le Guin.

Antes de nada decir que (en teoría) me gusta escribir y una de las cosas que (en teoría) me encanta es destrozar, violar o fusilar el mito del viaje del héroe. La puñetera base en la que se sustentan todos y cada uno de los putos relatos o historias de aventuras épicas y fantásticas que jamás se han escrito. Si el viaje del héroe funciona ¿para qué vamos a desviarnos del puto esquema de los cojones?

Así soy yo, no creo en héroes, me identifico más con los personajes inútiles que no saben hacer la o con el canuto y todo ese rollo. Y no sé por qué la verdad. Pero bueno, a lo que iba, me cansa tanto viaje épico del héroe y sus pajas mentales. Así que dar por el saco a ese puñetero héroe siempre es placentero.

Y ¿qué sucede en Un mago de Terramar?, pues que... pues que también hay un viaje y todo ese rollo. Pero ¡oh, sorpresa! tiene algo que me atrapa. No sé si es porque el pobre desgraciado recibe por todos lados en todo momento o si es porque, al final, como siempre sucede en la vida, si una historia esta bien contada te comes con patatas todo lo que te den, con héroe o sin él. 

Así que, en resumen, el mito del viaje del héroe siempre funciona. Hasta la historia de mi vida podría asegurarse que se basa en ella. El único problema es que en este caso me da pereza responder a la llamada.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Carmilla - Sheridan Le Fanu

Carmilla - Sheridan Le Fanu
El libro de esta semana lo atrapé un poco por casualidad. Estaba escondido en una tienda de segunda mano (una tienda solidaria de una asociación de gente mayor) detrás de una puerta secreta disimulada debajo de una trampilla, al lado de un armario que en realidad ocultaba una entrada a un pasadizo después de tener que responder correctamente a la pregunta del guardián del puente maldito. Bueno, quizá he exagerado ligeramente, pero sí es verdad que el libro no estaba colocado a primera vista. Así que lo compré e inmediatamente lo inscribí en mi lista imaginaria de "El próximo libro a leer". Y ¡oh, sorpresa! Carmilla de Sheridan Le Fanu fue el siguiente libro que leí.

Y ya que me he leído este libro sobre una vampira viciosilla pues voy a hablar de Drácula de Bram Stoker porque, basicamente, soy así de absurdo. Pero aunque no lo parezca todo en mi mente tiene un sentido. Me explico. Drácula es una obra maestra, un clásico entre los clásicos y blablabla pero está publicada en 1897 y el señor Bram estuvo entretenido escribiéndola como unos siete años. Así que estamos hablando de una historia pensada para un lector de finales del siglo XIX. Así que, cuando decidí adentrarme en él, supuse que al no ser un lector de esa época y tener tanta información previa de la historia de Drácula la novela se me haría demasiado pesada y, vista hoy en día, demasiado inocentona. Pero cuál fue mi sorpresa que no solo no sucedió eso sino que me pareció uno de los mejores libros que he leído en los últimos años. Y es en este punto donde entra la novela que me he acabado de leer: con Carmilla me ha sucedido exactamente aquello que pensaba que me sucedería al leerme la novela de Drácula.

Carmilla es anterior a Drácula y éste último recoge muchas de las cosas típicas vampirescas descritas por Le Fanu. Pero mientras con Drácula la considero LA novela, con Carmilla solo la puedo considerar como un como un cuento fruto de una época determinada y que no ha soportado el paso del tiempo. Solo diré que creo que me costó menos leerme el libraco de Drácula que esta novela corta de unas pocas páginas.

PD: hablando de Drácula y Carmilla me he acordado de cuando leí "la-supuesta-segunda-parte-oficial" de Drácula escrito (hipotéticamente) por un descendiente de Bram Stoker y ayudado (ligeramente) por un guionista y/o escritor. Por dios, no he odiado tanto una obra como hice con ésta mientras la leía. Me dio la sensación que ninguno de los dos había leído la obra original y, en realidad, estaban haciendo una continuación (de muy bajo presupuesto) de la pelí de Coppola. ¡Que ganas tuve de empalar a los dos autores por el bien de la humanidad!

PD2: Y, hablando de la librería donde compré este libro, hubo una vez que me estuvieron a punto de encerrar en su interior mientras yo me encontraba perdido entre sus pasajes secretos buscando algún libro interesante que comprar. 

miércoles, 4 de diciembre de 2019

A todo vapor - Terry Pratchett

A todo vapor - Terry Pratchett
¡Solo puede quedar uno!

Empiezo este nuevo post con esta frase tan "inmortal" porque, después de leerme A todo vapor de mi querido y añorado Terry Pratchett, ya solo me falta ¡un libro! para acabarme toda la saga del Mundodisco que este buen hombre nos regaló. Cuarenta y una novelas creando un mundo fantástico del que he disfrutado cada rincón como un puto niño. Aún me acuerdo de la primera vez que lo visité, parecía que aquello no tendría fin... pero ¡ya solo falta un libro! Y luego vendrá el Caos más absoluto.

Podría hablar muy mucho de esta novela pero ¿qué importancia tiene si ya solo me falta un libro? Y sabemos que nunca va a aparecer una nueva novela póstuma porque el muy cafre pidió que se eliminaran todos los proyectos inacabados que tuviera en su ordenador. ¿Por qué Terry? ¿Por qué? ¿De verdad no habrá ni una novela corta más? ¿Ningún relato donde aparezcan algunos de esos personajes tan jodidamente buenos que tenías? ¿Por qué Terry? Aunque solo fueran unas simples líneas. 

Pero nada, esto se acaba... durante este 2020, antes o después, acabaré por leerme la última novela y luego, sí que sí, tal como predijo Agatha Christie: y luego, ya no quedará ninguno.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Tente Flota Thor-Intergalax

Hay una nueva amenaza en el sistema Coronavirus-19 y la única que puede acabar con ella es la Flota Thor-Intergalax...

Bueno, hacía como mucho tiempo que no tocaba el tema Tente pero la necesidad de hacer hueco en las estanterías de mi habitación para dejar mis nuevas colecciones de libros acabó por crear la tormenta perfecta. Mis distintas construcciones de Tente ocupaban un espacio exageradamente grande en mi habitación así que decidí arrasar con la mayoría de ellas. Una vez destruidas pasó por mi cabeza la idea de construir algo con parte de los destrozos que había causado y fe entonces cuando apareció mi nueva propuesta: Crear una nave espacial con partes recicladas de los Vehículos de las galaxias y mi querido roblock Thor.
Tente Nave Espacial Intergalax

Comienzo explicando la triste historia de mi roblock llamado Thor (ay thorito bravo). Este transformer pobrecico andaba un poco lisiado, no tenía todas sus piezas y tuve que hacerle algún apaño para construirlo. El problema radicaba en que, aunque el bicho me molaba bastante y era el único roblock que había tenido jamás, en realidad era un puto coñazo de maqueta porque las mierdas de bisagras se desmontaban solo con mirarlas. Así que, aunque me doliese en el alma ¡tenía que morir!

Una vez decidido mi armaggedon tentil, descubrí un nuevo problema. Muchas de las piezas estaban pegadas por culpa de sus pegatinas y no me apetecía desengancharlas. Por ese motivo decidí coger el troncho de piezas y ensamblarlo en mi nueva nave tal cual. Tenía que conseguir que ese bloque de piezas pensadas para un robot que se transformaba en camión encajara perfectamente en mi nueva nave. Y ¡tachan! la parte trasera de mi lanzadora espacial acabó siendo, en esencia, un trozo de Thor.
Tente Nave Espacial Intergalax Tente Nave Espacial Intergalax

El resto, pues nada, quería hacer una nave alargada en plan x-wing (salvando todas las distancias siderales) y finalmente conseguí hacer algo que, parece, no dan demasiadas arcadas al observarlo de cerca. No seamos demasiado exigentes que de pequeño habría jugado con él ¡sin dudarlo!
Tente Nave Espacial Intergalax Tente Nave Espacial Intergalax Tente Nave Espacial Intergalax Tente Nave Espacial Intergalax Tente Nave Espacial Intergalax

PD: Una vez acabado el montaje descubrí que el pobre piloto es demasiado gordo y no cabe en el espació que le dejé para entrar en la nave. Tendrá que adelgazar si quiere pilotar el trasto o esperar que alguien le corte los brazos.
Tente Nave Espacial Intergalax

PD2: Quizá ahora, con tiempo de sobra en casa gracias a los confinamientos, me ponga a hacer alguna navecilla más... 

viernes, 22 de noviembre de 2019

Dune - Frank Herbert

Dune - Frank Herbert
Para empezar este post, dedicado a un mítico libro de la ciencia ficción universal, me gustaría mencionar un hecho que parece más de ciencia ficción que el argumento del propio libro en sí: hace unos años yo tenía novia.

Lo que parece un hecho intrascendente (no tanto para mí sino para el devenir del mundo) en este post tiene una importancia vital ya que esta chica era muy fan de la serie Dune de Frank Herbert y, en un intento de culturizar a una joven mente tremendamente influenciable, me recomendó su lectura con todo el fervor del mundo.

Como que soy una persona facilona y hago todo aquello que me mandan, he acabado por leérmela. Es cierto que ya hace más de trece años que no estoy con esta chica, pero además de influenciable soy un puñetero vago redomado y, aunque hago las cosas, siempre lo dejo todo para el día siguiente. Bueno, a lo que iba, que finalmente me he leído la novela y he tenido una sensación un tanto extraña. Casi como un deja vu, con este libro me ha sucedido lo mismo que con la muchacha que me lo recomendó. He tenido una relación parecida de amor-odio.

Todo empezó genial, no sé si hubo flechazo pero como mínimo sí que existía algo que indicaba que aquello era especial. Y no el significado de especial que usa mi hermana cada vez que habla de mí a sus amigas, más bien la acepción positiva de la palabra. Parecía que había encontrado a mi Bene Gesserit y yo me había convertido en su Kwisatz Haderach. Pero a medida que avanzaba la relación todo se estancó, ni metiendo un buen puñado de especia (en realidad, ni fumándola) parecía que aquella relación avanzase ni pudiese llegar, finalmente, a buen puerto. El antaño paraíso se había transformado en un páramo yermo lleno de gusanos como lo era Arrakis. Y, cuando menos me lo esperaba se produjo el final, un final abrupto aunque largamente anunciado. Fue un mes muy intenso, el mismo tiempo que he tardado en leerme esta puñetera historia.

Y con el libro me ha sucedido exactamente lo mismo. No me ha disgustado pero toda la parte central ha sido lenta de cojones. Acompañado de la sensación que el libro estaba a punto de terminar y la batalla final no había ni comenzado. Y cuando empieza decide ventilárselo de un plumazo. Que pensando que el puñetero libro es gordaco como una mala cosa, haberse currado un final un poco más cuidado y no tan precipitado hubiese sido todo un detalle. He tenido la sensación de cuando estás en un examen y ya has llenado casi los dos folios que tienes permitido usar con mucha morralla y aún tienes que responder siete preguntas para poder acabar.

Sé que soy el único en el universo que lo piensa así pero considero que, como las relaciones de pareja, esta saga está un poco sobrevalorada. La conclusión de todo ello se resume en, si tu pareja te recomienda leer la saga Dune, huye corriendo porque significa que ya no te quiere, te dejará de forma precipitada y acaparará toda la especie para ella sola. ¡Maldita bruja Bene Gesserit!

sábado, 19 de octubre de 2019

La isla del doctor Moreau - H. G. Wells

La isla del doctor Moreau - H. G. Wells
La última novela que me he leído ha sido La isla del doctor Moreau del escritor H. G. Wells. Hace años que iba detrás de esta novela pero no había manera de encontrarla de segunda mano. Las otras obras del mismo autor las he visto un millón de veces corriendo libremente en cualquier librería pero ésta, no sé por qué, parece que le cuesta salir. 

A lo que iba, que después de mucho tiempo, por fin, encontré la susodicha novela y la compré... junto a otros siete libros más (lo mío no tiene remedio). Sin dudarlo decidí situarla en la primera posición de mi lista imaginaria de futuras lecturas, desbancando a Dune que hasta ese momento lideraba esa clasificación. Y, para mí sorpresa, hice caso por primera vez en mi vida de esa lista imaginaria y me leí del tirón la novela de Wells.

Después del último libro leído es de agradecer encontrarte con una novela en el que entiendes en cada momento todo lo va sucediendo en la historia (después de este difícil último mes parece que ya no pido demasiado en un libro). Como sucede con Wells es de un estilo muy directo, sin adornos y va a lo que va. ¡Necesitaba una historia así! No se recrea demasiado en las descripciones de los personajes pero esta vez me daba un poco igual. Como me ha ido sucediendo varias veces este año, por culpa de elegir novelas que previamente ya había visto su versión cinematográfica, en mi mente enferma los personajes de la historia ya tenían un físico muy predeterminado independientemente de la descripción hecha por el señor Wells. El dr. Moreau era un Marlon Brando albino y el prota de la historia era Michael York. Que si Wells hubiese dicho que Moreau era negro e hipermusculado me la hubiese sudado bastante la zona escrotal, el Dr. Moreau hubiese seguido siendo en mi mente un Marlon Brando gordaco y albino. 

Una vez leída la historia me he quedado con un regusto amargo. Lo que cuenta Herbert es la ostia pero, tengo la sensación, que desaprovecha lo que hubiese podido ser una grandísima historia. Lo de ir al grano está bien pero existen algunos momentos y aparecen ciertos conflictos que podían haber sido muy interesantes ahondar en ellos. En cambio tito Wells se los ventila de una forma increíble. Sr. Wells sr. Wells, no tenía usted ganas de escribir aquel día ¿verdad? Con Herbert me ha sucedido lo contrario a lo que me ocurría con Stephen King. King tiene ideas geniales pero su verborrea crónica acaba malbaratando la historia (hablo de mi experiencia, sé que el resto de la humanidad no piensa lo mismo). En cambio en La isla del Dr. Moreau tengo la sensación que si Wells hubiese estado un tiempecico más trabajando la historia podría haber salido de allí la obra cumbre de la ciencia ficción.

Ya que H. G. Wells no está actualmente en condiciones de crear esa obra magna, deseo con todas mis fuerzas una adaptación al cine que nos haga caer los cojones/ovarios al suelo y nos haga reflexionar sobre qué es aquello que nos diferencia a los humanos de los policías antidisturbios.

PD: desde que compré el libro, una edición de 1975 de Nostromo (ver la imagen de arriba), tengo una pregunta que me ronda la cabeza. ¿Qué mierdas tiene que ver una cámara fotográfica Leica con la historia de la novela publicada en 1896?

Nota: En el último párrafo he hecho una comparación entre la policía antidisturbios y los animales. No quiero que nadie se enfade por un comentario jocoso dentro de un contexto apolítico, blanco y sin ningún tipo de malicia. Doy por sentado que todo el mundo entiende que tengo pleno conocimiento de que los animales no son unas simples bestias psicópatas y que depositan en su interior algún tipo de sentimientos.

martes, 15 de octubre de 2019

Autoridad - Jeff VanderMeer

Autoridad - Jeff VanderMeer
Un globo, dos globos, tres globos, la luna es un globo que se me escapó. Un globo, dos globos, tres globos, la tierra es el globo donde vivo yo. 

Seguramente es la comienzo de crítica más estúpido que llevo hasta ahora (y eso es mucho decir) pero el libro que me he leído Autoridad del escritor Jeff VanderMeer creo que bien se la merece. Autoridad es la segunda parte de la trilogía de Southern Reach. La primera novela me la leí hace poco y el resumen de mi crítica podría ser: No he entendido una puta mierda pero me he entretenido leyendo el libro. También es cierto que en ese momento me pregunté ¿es necesario una segunda parte? Aunque suponía la respuesta, ahora después de leerme Autoridad puedo responder que, para mi gusto, no era necesario.

En la primera novela me dio la sensación que me encontraba un poco en la misma situación que la protagonista: no sabe dónde coño está ni qué leches sucede e intenta comprenderlo. Así que durante su lectura yo me convertí en la protagonista y visualicé sus aventuras por el área X. Al final del libro ella no sabe qué ha ocurrido y, básicamente, yo tampoco. Pero bien, eso podría ser una metáfora de mi vida.

En cambio esta segunda novela se traslada al Southern Reach de los cojones que es una especie de Área 51 donde estudian todo lo relacionado con las cosas raras que suceden en el lugar. ¿Problema? Que de pronto la aventura ya no es tan directa como la primera y empieza a divagar en la mente del director del centro. Y cuando avanza más me importa una mierda lo que le preocupe al señor protagonista de esta historia. Empiezo a pensar que tengo que ir a hacer la compra porque tengo la nevera pelada y, si quiero continuar viviendo, sería del todo prudente ir al supermercado a comprar algo de comida. También me falta suavizante para la ropa y pasta de dientes.

Vale, parece que estoy divagando, pero es precisamente esa sensación la que tengo al intentar seguir la historia en vez de dejarlo estar e ir directamente a ver porno por internete y aprovechar mejor el tiempo.

¿Voy a leerme la tercera novela? Pues básicamente no. Seguramente sea la  mejor de todas pero yo ya he tenido suficiente con el puñetero Área X y toda su parafernalia.