martes, 29 de enero de 2019

Montado en la bala - Stephen King

Montado en la bala - Stephen King
Stephen King es un obseso de la escritura y en el mundo existe una horda de fans que lo adoran. Hace años leí alguna cosica de él y tampoco me impresionó. Como que tiene tanto material considero que no tengo una idea real de si me gusta o no tito Stephen, así que he decidido que este año será mi año King (esto me ha parecido a una frase de marketing de Burguer King). Lo que quiero decir es que me leeré las máximas novelas que pueda del autor para tener una idea más general de si me gusta como al resto de los mortales o soy un tío raro en este mundo.

Para empezar, me he leído su cuento o novela corta Riding the bullet: Montado en la bala. ¿Por qué he empezado por ésta? Pues básicamente porque es corta y fácil de leer, si me gusta pues iré subiendo el número de páginas hasta leerme It que tiene como un millón de páginas.

¿Qué me ha parecido el cuento? Pues básicamente un episodio flojo de alguna serie tipo Pesadillas o algo por el estilo. Supongo que no debe ser una de sus mejores aportaciones al mundo literario pero con ésta primera experiencia ha empeorado mi visión del Stephen King escritor. Por ahora el marcador está 0 a 1 en contra de tito Stephen. Pero solo ha sido mi primera experiencia, tengo todo un año para equilibrar la balanza.

lunes, 28 de enero de 2019

Muerte en las nubes - Agatha Christie

Muerte en las nubes - Agatha Christie
Aunque este 2019 he decidido que sea el año de Stephen King, antes de empezar a leerme buena parte de su bibliografía para poder descubrir si me gusta o no su obra, he continuado con mi otro propósito, más antiguo y a más largo plazo, de leerme todas las novelas de Agatha Christie. En este caso ha sido Muerte en las nubes.

A mi me encantan los libros o series policíacas con sus asesinatos y sus imposibles resoluciones. Pero hay algo que en demasiadas ocasiones ocurre y que no soporto que suceda en una historia de misterio. Lo que más me chirría de estos casos son las historias protagonizadas por un individuo que su profesión oficial no es la de detective ni la de policía de homicidios pero que no se sabe muy bien cómo siempre acaba resolviendo un crimen en el que se ha visto implicado de forma casual. Y es que hagan lo que hagan siempre están en el lugar y en el momento oportuno que se comete un extraño asesinato y no tienen otra cosa que hacer en su vida que intentar resolverlo. Sé que es una estratagema del autor para conseguir que el susodicho detective aficionado tenga la oportunidad de entrar en un caso y resolverlo de forma magistral pero cuando eso sucede en demasiadas ocasiones, como pasa con Miss Marple o con su versión televisiva la señora Fletcher, me pone de los putos nervios. En serio, ¿en cuantos asesinatos se tiene que involucrar la señora Fletcher para empezar a comprender que la asesina, por pura lógica, tiene que ser ella misma?

Es por esa razón que prefiero las historias de detectives como Poirot o Sherlock Holmes porque no es necesario que el autor fuerce la situación para que estos detectives puedan empezar a investigar un caso. ¡Es su trabajo! Pero leyendo esta novela me he acordado de una situación (demasiado habitual) que me pone aún más de los nervios: que un detective le suceda en más de una ocasión la desgracia de verse envuelto en un turbio asesinato por estar en el sitio y el momento equivocado. Pero ¿qué necesidad hay de forzar de esa manera la situación? Joder que es un puto detective con que alguien que sí hubiese estado en el momento del crimen y que decide contratarlo ya serviría. ¡Un poco de seriedad por favor!

Considero que si en mi vida real tuviese la misma mala suerte de estos personajes y que cada vez que saliese de vacaciones me viera implicado en un caso horrible de asesinato lo mejor que podría hacer al año siguiente sería quedarme en casa, completamente solo, viendo una nueva temporada de Se ha escrito un crimen. Las vacaciones serían una puta mierda pero como mínimo no habría causado la muerte de media humanidad por culpa de mi mal fario.

¡Por dios señores escritores de misterio de todo el mundo! Dejad de meter a los pobres personajes protagonistas en esos berenjenales, ellos nunca lo harían.

viernes, 18 de enero de 2019

El hombre del traje color castaño - Agatha Christie

Empezamos el año y empezamos un nuevo libro, en este caso El hombre del traje color castaño de mi querida Agatha Christie. Y hasta aquí mi crítica a esta obra.

Bueno, no es que no la quiera criticar es que simplemente es de aquellas obras que al cabo de dos días ya no me acuerdo de qué van y esta crítica la he escrito más de dos días después de leerla.

¿Qué había en la obra? Creo que un hombre con un traje de color marrón. Bueno, hasta aquí nada  novedoso. Una chica joven que tiene ganas de vivir la vida y decide ser una investigadora o espía o algo parecido (lo que nos sucede a todos cuando somos jóvenes y decidimos viajar al culo del mundo en busca de aventuras). También podemos encontrar la puñetera manía de la escritora (o de la gente de la época) de querer casar a cualquiera que se acaba de conocer. Y por último mi desgracia de descubrir al puñetero asesino en las primeras páginas cada vez que mi amiga Agatha decide dar un toque original a su obra. Supongo que esto último me sucede porque lo que era original hace cien años actualmente un millón de libros y series han plagiado a la señora Christie y ya puedes pillarla al momento.

Y poco más puedo añadir porque poco más me acuerdo de la obra, ahora solo falta cambiarnos el traje y ponernos con otro libro.

jueves, 3 de enero de 2019

Feliz 2019

Pues éste ha sido mi segundo año de seguimiento exhaustivo de mis libros leídos durante los últimos 365 días. Como siempre indico, ésta es una página muy personal, un listado pensado más para mi propio seguimiento que no para conseguir tener un grupo de fans alocadas. En la lista de éste último año creo que me he dejado algún libro por apuntar debido a mi vagancia y falta de memoria. Aún a falta de que algún título haya caído de la lista por algún descuido, aquí presento mis lecturas dosmildieciocheras:


martes, 1 de enero de 2019

Tente Al ataqueeer!

Aquí os muestro un montaje que hice hace un tiempo para ampliar mi flota marítima. El bicho tenía que ser un destructor que hiciese que mi nombre fuera temido en todos los océanos del mundo mundial! Bueno, quizá el motivo más real era que tenía muchas piezas de barcos y demasiado tiempo libre.

Así que, el ejercicio que me autoconfié fue el de crear un barco con las pocas piezas que tenía en ese momento de color gris y con la base del barco Santa Maria referencia 70041 de Borras que había encontrado en un mercado de segunda mano ese mismo día. En este ejercicio también reutilizé algunas piezas (como por ejemplo los helicópteros cojos) que me encontré, hace años, por la calle y que ya conté en otro post.
Tente Acorazado F81 Tente Acorazado F81 Tente Acorazado F81 Tente Acorazado F81 Tente Acorazado F81

Y como regalo, con las pocas piezas grises que me sobraban acabé haciendo una especie de lancha motora hipersónica. El muñeco que usé se encontraba en uno de los lotes que compré hace un tiempo, parece un piloto de fórmula uno y quedaba de puta madre en la lancha de carreras. Además tiene un tamaño similar a los muñecos de Tente. No tengo ni puñetera idea de en qué juguete ha salido, pero los muñecos tentiles lo han adoptado como a un hermano.
Tente Lancha de Carreras Tente Lancha de Carreras

Tente Lancha de Carreras

PD: ahora que tengo alguna pieza más de color gris, seguramente la lancha pasará a mejor vida e intentaré hacer algún barco más chulo.

PD2: buscando por internete he podido comprobar que las piezas serigrafiadas usadas en estos dos bichos son: 

F 245 - Tente Fragata lanzamisiles y base naval ref. 0803

PA 36 - Tente Portaaviones Júpiter. II Guerra Mundial ref. 0701
Tente Destructor Aquiles, referencia 0613

lunes, 31 de diciembre de 2018

Azazel - Isaac Asimov

Y por fin ya tenemos aquí calentito el último libro que me he leído este año 2018: Azazel de tito Isaac Asimov. Un poco como me pasó con Agatha Christie no podía acabar el año sin haber leído ninguna novela de Asimov. Además, hacía pocos días que me lo había encontrado en una librería de segunda mano y era un título que aún me faltaba en la colección. Así que, blanco y en botella, era el título ideal para acabar el año 2018.

Sabía que el libro no era una novela de ciencia ficción clásica que tanto renombre le había dado a Asimov, también conocía que se trataba de un libro de relatos cortos de humor a partir de un personaje de dos centímetros de altura en formato demonio. Así que sabía a que me enfrentaba antes de empezar.

El libro básicamente es un divertimento del autor y consigue su propósito que no es otro que el de entretener y hacerte sonreír. Pero ya volvemos a encontrarnos con el mismo problema que siempre tengo con cualquier colección de cuentos cortos que he visto: los relatos son muy desiguales. Así que como en todas las recopilaciones de cuentos cortos que me zampo acabo con una sensación extraña en el estómago y una sensación un tanto agridulce. En esta ocasión, además, tengo que añadir otro detalle descorazonador: a la que llevaba cuatro o cinco relatos tenía la sensación que la broma empezaba desgastarse. Supongo que tal como se habían parido estos textos, escritos en diferentes publicaciones y separados en el tiempo, pues tenía su gracia pero todos juntos creo que pierden fuerza y acaban saturando. En formato libro quizá hubiese sido mejor cuentos más largos y menos cantidad.

Aún así he pasado un buen rato con el libro que, al final, es de lo que se trataba. Pero sobre todo he acabado con ganas de, en mi otra vida, convertirme en George el gran protagonista de las historias.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Parker Pyne investiga - Agatha Christie

El otro día estaba pensando en los libros que me había leído este año y caí en la cuenta que aún no me había leído ninguna novela de Agatha Christie. ¿Cómo podía haber sucedido algo parecido? Así que viendo que faltaban pocas semanas para empezar 2019 decidí leerme las historias de Parker Pyne investiga.

Para empezar la novela no es tal, en realidad es un conjunto de relatos cortos del personaje de Parker Pyne un investigador que solo desea hacer felices a sus clientes. Y, como siempre me sucede con estas recopilaciones, no he acabado satisfecho por completo con su lectura porque siempre hay algunos relatos más flojos que otros y el conjunto es desigual. 

En realidad lo que más me ha gustado ha sido el concepto del personaje en sí. Me hace mucha gracia la idea que haya un detective que use las estadísticas como herramienta para su investigación en ve de las células grises. Y claro, si te basas en una estadística a veces puedes cometer algún error o que suceda algo que no habías planeado.

Las aventuras son muy cortas, simpáticas y humorísticas. Parece como si el propio personaje fuera un divertimento para la escritora. ¿Quizá lo usaba para olvidarse del detective Poirot durante un tiempo y desfogarse? Además, no ha aparecido en muchas más ocasiones a parte de estos relatos cortos. Aunque también es cierto que me da la sensación que sería complicado hacer una aventura larga de Parker Pyne mucho más allá que la extensión de un relato corto y no se convirtiera un puñetero coñazo.

En fin, que el resumen de todo esto es que para pasar el mono de la Christie ha estado bien, pero para el siguiente quiero droga de la dura y no simple metadona. El 2018 no ha sido muy productivo con el tema AgathaChristil, esperemos que el 2019 sea un año más repleto de Poirots y Marples.

jueves, 29 de noviembre de 2018

La guerra de los mundos - H. G. Wells

Y, después de leerme la novela de El hombre invisible, decidí adentrarme en otra de las historias del pionero de la ciencia ficción H. G. Wells. En esta ocasión sería La guerra de los mundos y los pequeños inconvenientes de tener a unos vecinos un tanto agresivos.

Es difícil criticar a una novela de este estilo. Pienso en el momento en que se escribió y reconozco que Wells los debería tener cuadrados para crear una obra donde unos extraterrestres decidían acabar con toda la puta humanidad. Ahora hay miles de obras parecidas pero en ese momento debería ser un pequeño shock. ¿Cómo debería sentirse alguien que hasta ese momento poco había pensado en seres extraños de otro planeta? ¿Qué debería opinar alguien que seguramente pensaba en el ser humano como el ser principal de la creación? Pues solo se me ocurren dos opciones: 1- pensó que el escritor era un puto loco y que la mejor solución sería encerrarlo en una prisión infecta y aislada del mundo; 2- se le pusieron los cojones por corbata al pensar por primera vez en la posibilidad de que unos seres inteligentes de otro planeta pudieran venir a la Tierra para reventarnos, con todo su cariño, por todos lados.

Así que seguramente eso es lo que debió pensar algún lector de la época con la lectura de La guerra de los mundos. El problema que he tenido yo es que en pleno siglo XXI ya no me sorprende este tipos de historias, me las he comido en formato papel o cinemascope y, por lo tanto, no me sorprende. ¡Joder! ¡Que es la obra original madre o padre de todo lo que ha venido después! Quizá... Ciertamente... pero por desgracia no es la primera que me he leído del tema apocalíptico así que su historia será olvidada en el interior de mi cerebro hasta que la llegada de algún extraterrestre la consiga hacer reflotar de mis neuronas con su rayo láser gamma flóflico.

lunes, 12 de noviembre de 2018

El hombre invisible - H. G. Wells

Hace poco me compré algunos libros de la mítica colección BestSellers Planeta que publicaron por allí los años ochenta y que circulan por las mil páginas de segunda mano que existen por internete. Entre esos títulos, se encontraba un par de novelas de un pionero de la ciencia ficción como era el señor H. G. Wells, así que no lo dudé y empecé con El hombre invisible.

El problema de leerme un libro como éste es que tengo la imagen y recuerdo de la mítica película de terror que vi cuando era un crío (imagen que, por cierto, usan para ilustrar la portada del libro) y es muy difícil no usar esa imaginería al ir resiguiendo la historia de el libro.

Su lectura ha sido tan entretenida como me esperaba pero me ha sucedido lo mismo que cuando vi la película y que no sé si era algo buscado por el autor. Estos "monstruos" no me dan miedo, me desprenden una gran ternura y me dan mucha penica cuando no acaban del todo bien. Igual que me sucede con Frankenstein. Solo Drácula no me transmitía esa ternura, básicamente, por el pequeño detalle que era un gran "hijodeputa" sin escrúpulos ni sentimientos. Pero es que el puñetero hombre invisible es un puto incomprendido, todo el mundo se asusta de el simplemente porque es un poco transparente. Joder, juzgar a un hombre por el simple hecho que el color de su piel sea distinta eso es un caso claro de racismo. Vale que el tío acabe un poco zumbadete y se le vaya la pinza un rato largo matando personas y tal, pero ¿quién no hubiese hecho lo mismo si se hubiese encontrado en su misma transparente piel?

Lo dicho, no sé si el autor quería que nos diese pena nuestro pobre protagonista pero yo siempre he ido con el hombre invisible y en contra de todos los cabrones que le odiaban por ser diferente y, seguro, que, en el fondo, todos querían ser transparentes como él.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Tente Mega Carguero

¡Buenos días por la mañana! En esta nueva inauguración de entrada bloguera he decidido poner una construcción que hice después de comprar 4 piezas de mierda por wallapop o milanuncios (ya no me acuerdo si era una u otra plataforma).
Piezas Tente Viking

Como se ve en la foto, las piezas no eran ninguna maravilla (como mucho las piezas "sorpresa" que pudieran haber en la bolsa). Y, claro está, las piezas serigrafiadas de Viking que pertenecen a la araña lunar, que pensando que ya tengo dos, con estas podría contruir un barco vikingo (si tuviese suficiente material e imaginación para hacerlo).

Pues bueno, que como ejercicio del día decidí hacer una "fantástica" construcción a partir de esas piezas. Y, viendo esas vigas tan largas (y unas proas y popas que habían dentro de la bolsa) pensé en contruir un barco lo más grande que me dejasen esas vigas blancas. Además decidí reciclar el Cargo line (que no me acababa de convencer) e hice un nuevo carguero con un tamaño más acorde o más proporcional a lo que debería ser un carguero. 
Tente Mega Carguero Tente Mega Carguero Tente Mega Carguero Tente Mega Carguero

Para hacerlo un poco más moderno, me hizo gracia ponerle una puerta trasera con una abertura hidráulica, automática y chiripitifláutica por donde accederían los camiones de transporte. Que comparando el tamaño de los automóviles con el del barco, se puede decir que ahora sí puede transportar un huevo de cosas inservibles desde la china imperial hasta el occidente más occidental.

También usé, a parte del cargo line, unas piezas serigrafiadas pertenecientes a un par de series diferentes. La de "cepsa aviación" que pertenece a la referencia 0681 serie ruta camión cisterna y la de "Transferry" que es un pequeño barco con la referencia 0614. ¡¡¡Larga vida al reciclaje!!! 
Tente Mega Carguero Rompe Hielo