martes, 21 de mayo de 2019

Psicosis - Robert Bloch

Psicosis - Robert Bloch
En esta nueva entrada continúo con mi última parafilia que me ha entrado de leerme novelas que han sido adaptadas a la gran pantalla con cierto éxito de crítica y público. En este nuevo intento me he leído Psicosis de Robert Bloch.

En esta ocasión ha sido difícil llevar a cabo mi intento de lectura básicamente por dos razones. La primera porque soy muy fan de Alfred Hitchcock (modo adolescente con foto en la carpeta). Y segundo porque tenía la (¿falsa?) idea preconcebida que el director escogía una obra porque le gustaba la idea general y luego lanzaba a sus guionistas para que la desarrollaran a su manera, aunque fuese pasándose por el forro la historia que contaba la novela original. Así que en un primer momento me imaginé que sería una novela de mierda con una idea cojonuda.

Pues fíjate tú que la novela me ha gustado y a la vez me ha sorprendido lo fiel que es la obra cinematográfica con la fuente origen. Mira si me ha enganchado la historia que me he leído el libro en un par de días queriendo saber cómo acababa ¡aunque ya sabía cómo acababa! Es en este punto cuando reflexiono e intento imaginarme cómo me hubiese impactado el final tan espectacular que tiene sin conocerlo de antemano. Porque ya no recuerdo cómo me sorprendió el final de la película en su momento. La próxima vez intentaré practicarme una lobotomía en el salón de mi casa para borrar toda mención a la película que tenga en mi cerebro y poder leerme el libro sin peligro de saber de antemano todos los spoilers.

jueves, 16 de mayo de 2019

El fugitivo - Stephen King

El fugitivo de Stephen King
Después de leerme mi último libro de este 2019 me ha surgido una duda existencial: ¿me gusta más el escritor Richard Bachman que el señor Stephen King?

Bueno, como concepto es un poco absurdo porque son la misma persona. Pero el caso es que me he leído una novela de Richard Bachman y me ha gustado, me he leído ya unas cuantas del señor king y podría decir que me gusta "una y media". La proporción canta a favor de Bachman.

Pero ¿por qué el señorito ha escrito obras con otros nombres? Dejando de lado las excusas peregrinas que da el autor en los prólogos de sus libros supongo que solo hay dos posibles razones: 1- estas novelas se distanciaban de las obras que le habían dado a conocer así que se inventó a Richard Bachman para que sus lectores no tuviesen una imagen preconcebida de lo que iba a contar. 2- consideraba que eran unas novelas de mierda eran obras menores pero la presión de los editores o de los dólares hicieron que publicase unos títulos que él hubiese preferido quemar en una hoguera. 

Personalmente yo creo que tiene toda la pinta de lo segundo, más aún cuando en su explicación habla que están escritas con todo el corazón. Vamos, que considera que son una mierda.

Aún así, me he leído la novela de El fugitivo de Stephen Bachman o Richard King y ¡coño! que me ha gustado. Como que estoy en una época que me gusta leerme un libro y después tragarme su versión cinematográfica esta obra la tenía  entre ceja y ceja desde hacía un buen tiempo por mi recuerdo de la peli ochentera del Chuachi. Sabía que la película se había basado muy libremente, pero muy muy libremente en esta novela, así que no me esperaba leer nada sobre un hombre hormonado hasta las trancas enfundado en un traje de colores fluorescentes demasiado ajustado. Y sí, no me equivocaba, Schwarzenegger no aparece por ningún lado. Solo trata de un hombre corriente demasiado inteligente para una sociedad atontada gracias a los concursos de realidad extrema que echan por televisión.

A diferencia de Carrie, en esta novela tengo la sensación que una cosa me lleva a la otra, sin pausas publicitarias ni hojas de más para rellenar el puñetero libro. Aunque tengas que hacer uso de la suspensión de la incredulidad para no juzgar demasiado la credibilidad de algunas escenas en pos de la velocidad de la acción. Por lo tanto voy a ser tan rápido y directo como la novela para valorarla: !Que sí coño! !Que Richard Bauchman gana al puto Stephen King!

PD: cuando hubo el atentado de las Torres Gemelas en las radios americanas (y puritanas) hicieron una lista de las canciones prohibidas porque hablaban de caídas o de aviones o de otras chorradas varias.

Stephen King dejó de publicar la novela Rabia, otra del Bachman, porque se supone que unos que perpetraron una matanza en una escuela se habían inspirado en esa novela.

Viendo los precedentes mi pregunta es: ¿nadie se planteó descatalogar esta novela al comienzo de este siglo?

miércoles, 1 de mayo de 2019

Soy el rey del mundo!!!

Hace tiempo que no publico nada en el blog, no porque a nadie le importe mi falta de constancia (que también) sino porque mi ordenador se fue a la mierda junto con el potochop y ya no daban ganas de subir nada.

Hoy simplemente haré una entrada con una construcción de Tente de la época Borrás, se trata del transatlántico más famoso de la historia mundial, el Titánic. Como opinión más personal y completamente infundada, considero que es la construcción más conseguida y currada  de la última época de Tente. Sobretodo con esas chimeneas tan cucas.

La conseguí un día en un mercado de segunda mano por pura casualidad y por un precio más que justo. Pero pasado un tiempo, después de disfrutar este barco expuesto en mi habitación me vino un gran dilema o problema existencial Tentil. El problema se puede dividir en dos partes:

La primera es que no disfruto de las construcciones ya montadas. Si compro una figura de Tente "oficial" ya construida me da cosa desmontarla y hacer otra figura. Además ésta del Titanic ya tenía todas las pegatinas enganchadas con lo que hacía más imposible desmontarlo. A este problemilla le tenemos que añadir que el dichoso barco necesita/ocupa mucho espacio cuando está montado.

La segunda cuestión es que odio las piezas del Tente Borras. Son odiosas, pesan poco, se decoloran con el tiempo, se deforman y, en definitiva, son una puñetera mierda.

Así que, después de meditarlo con tranquilidad, decidí vender el puñetero barco a alguien que disfrutara más de él y le tratara con más cariño del que yo pudiera hacerlo. Más adelante haré lo mismo con otras figuras de la marca Borras que tengo y así me quedaré solo con la parte Exin del juego y, ya que estoy, recuperaré parte de lo que me he gastado en el vicio tentil.

En definitiva, este post va dedicado, como homenaje, a este gran barco y su triste final.

PD: Por cierto, cuando lo compré le faltaban algunas piezas, entre ellas los botes salvavidas. Eso sí que es tener un Titánic como el de verdad.
Tente Titanic ref: 70113Tente Titanic ref: 70113 Tente Titanic ref: 70113Tente Titanic ref: 70113

La trilogía de Nueva York - Paul Auster

La trilogía de Nueva York - Paul Auster
El día de Sant Jordi, día de la rosa y el libro, acabé haciendo un cambio de libros con una desconocida. Yo me deshice de una novela sobre niños con pijamas a rayas y que estaba harto de ver por casa y, a cambió, me llevé La trilogía de Nueva York de Paul Auster.

Empecé a leer la primera novela y descubrí como el autor había decidido escribir sobre mí persona. ¡Joder eso está muy bien! A la par que siento que alguien ha plagiado mi vida, aunque lo haya escrito años antes que yo naciera. Pero no por eso me jode menos. Bueno, el caso es que la novela me engancha en un primer momento, aunque claro, no sé hasta qué punto tiene mérito que me interese una obra que es mi propia historia. Aunque, pasado este primer momento, el señor Paul me empieza a desvariar y yo empiezo a perderme. Y, justo al final, parece que vuelvo al redil y acabo enganchándome de nuevo en mi propia historia.

Bueno, el primer intento al leer el señor Auster puede considerarse satisfactorio. Pero eso no ha hecho más que empezar que esto es una trilogía.

Empiezo la segunda parte, tiene solo setenta páginas así que será algo rápido de leer. Pero empieza con el señor azul, y el negro, y el castaño, y el rosa ¡y su puta madre! Pero ¿eso es una novela corta o una canción de parchís? Novela corta que, por cierto, la muy cabrona se me hace eterna. Me he hecho la picha un lío al intentar leerla pero creo que podría resumirse en:


- Hola señor azul,
- Hola señor negro,
- Pasó Usted ya por casa
- Por su casa yo pasé
- Vio Usted a mi abuela
-A su abuela yo la vi
- Adiós señor azul
- Adiós señor negro.

Finalmente me zambullí en la última novela y me sucedió lo mismo que la primera, que me atrae al principio sin saber muy bien porque pero acaba decayendo a lo largo de las páginas.

Así que mi resumen del libro podría ser: en el próximo Sant Jordi voy a cambiar esta novela por un libro que no me haga odiar a su autor y a todos sus fans.

martes, 23 de abril de 2019

El Atlético Invisible - Terry Pratchett

El Atlético Invisible - Terry Pratchett
"El día del juicio final está a punto de llegar".

No, no tiene nada que ver esta frase apocalíptica con el libro de El Atlético Invisible del genial Terry Pratchett que me he leído. Simplemente es una forma de contar que poco a poco estoy a punto de leerme toda la serie completa del Mundodisco. Y eso, chicos y chicas, es algo muy triste. ¿Soy feliz leyendo un nuevo Pratchett? Sí. ¿En muy poco tiempo ya no podre leer más nuevos Pratchetts? Pues también, y aquí radica mi tristeza. Vale, puedo volver a releerlos y, como que no tengo demasiada memoria, sería como leerme nuevos Pratchetts, pero eso seria hacerme trampa a mi mismo. La realidad es otra y es que ya estoy llegando al final de esta larga aventura.

A todo esto, ¿qué me ha parecido esta novela en concreto? Pues bastante floja la verdad. Pero eso no importa, lo que realmente importa es que ya me queda una novela menos para llegar al final. ¡Oh dios Pratchett! cuando esto suceda, por favor llévame contigo allí donde demonios estés. Llévame contigo y léeme el resto de novelas que no llegaste a escribir en vida ¡cabronazo!

...perdón... ¡Amén!

jueves, 11 de abril de 2019

Misery - Stephen King

Misery - Stephen King
Mi siguiente libro aúna mis dos obsesiones de este año. El primero es intentar leerme un libro de Stephen King que me guste y, así, poder comprender a sus fans. Y la otra es leerme libros que hayan sido adaptados a la gran pantalla con éxito de público y crítica. Por ese motivo, Misery parecía un título propicio.

Y va, para no alargarlo puedo asegurar que la novela (en general) me ha gustado. Viva por Stephen King, ¡ahora ya puedo quemar vender el resto de su biografía!

Vayamos por partes. El libro trata sobre la relación de un escritor con una fan (digamos que un pelín psicopatilla). Solo por ese motivo, sabía que la historia me iba a enganchar: me gustan las novelas que hablan de escritores y todo lo que les rodea y me gustan las psicopatillas. El único miedo que tenía al abordar esta novela era que hacia la mitad del libro la historia se resintiera y empezara a hacerse demasiado cansina. Dos personajes en una sola casa durante tropocientas páginas. Pero por fin, el señor Stephen me ha demostrado que sabe controlar la situación y ha sabido llevar el barco a buen puerto. ¡Bien por tito King! 

El único problema que he visto una vez leída es la obsesión de King de pausar sus novelas metiendo con calzador algunos pasajes (¿para aumentar un poco la cantidad de páginas? ¿Es que le pagaban al bueno de Stephen por página creada?). En un primer momento, me parece interesante que también añada la el relato de la novela de Misery que está creando nuestro torturado escritor. Hablar de un libro dentro del libro real me parece entretenido (¿cómo se llamaría eso un metalibro?). Pero llega un momento que acaba por parecerme cansino porque, sinceramente, lo que le suceda a la Misery ficticia me la trae al pairo y he acabado por leerme esta parte en diagonal. Tampoco hacía falta obsesionarnos con la Misery ficticia que acabamos por parecernos la protagonista del libro.

Pero bueno, el resumen sería, a pesar de acabar leyendo un libro dentro de otro libro, es la primera novela de Stephen que puedo sacarme el miembro encima de la mesa y gritar: ¡Stephen me pone becerro!

martes, 2 de abril de 2019

Carrie - Stephen King

Carrie - Stephen King
Vayamos a por la siguiente novela de Stephen King deseando que esta vez sí, sea la definitiva. A ver si pillo la gracia a este autor que parece que todo el mundo ve algo que yo no veo. También tengo que añadir que he iniciado mi intento de leerme novelas que hayan tenido una adaptación al cine (con gran aceptación de público y crítica) para poder compararlas después y decir lo clásico de: el libro estaba mucho mejor.

Empecemos... Para esta ocasión me he leído la primera novela que publicó Stephen King: Carrie. ¿Cual ha sido mi impresión al leerme esta novela? Pues que Carrie era una historia pensada para hacer una novela corta y Stephen ha querido meter un centenar de páginas más con calzador para que el libro fuera un poco más gordaco. ¡Coño que no pasa nada, si la historia no daba para más, no daba para más! ¡Que no pagamos los libros por su peso! 

Aunque eso solo podría ser mi impresión y nada más. Más tarde leo por internet que Stephen King decía algo así de esta novela: "Tenía una novela corta con el tema de Carrie y mi mujer me dijo ¿por qué no intentas publicarlo?". O sea, que lo que me aseguraba mi sensación extrasensorial era totalmente correcto. Han hinchado el libro para que tuviese un lomo más grande para que se viera mejor en el puto estante.

Vamos a ver. Todas las páginas que cortan la historia para explicar de forma científica (y casi quirúrgica) en qué consiste la telequinesis a mi me sobran completamente. Quizá en su momento la gente necesitaba esa explicación, creo que se podría haber buscado otra forma, o simplemente no haber buscado nada. ¡Porque básicamente a la historia no le aporta nada! Luego, la forma en que está dividida la obra tampoco sirve de mucho. Que la estructura epistolar mola mucho y hace de novelista molón. Que sí que muy bien, pero a esta novela para ¿qué coño sirve? En Drácula el autor hace lo mismo y allí la historia fluye, en Carrie solo sirve para cortar el rollo cada dos por tres.

En definitiva, si Stephen hubiese publicado la obra como debería tenerla escrita en un primer momento, sin la mitad de páginas de relleno que le puso luego, hubiese sido una novela corta del copón. Tal como está actualmente publicada a mi me dan ganas de usar la telequinesis para quemar todas las casas de Stephen King y las de sus editores con ellos dentro.

PD: también es un coñazo intentar leer una novela y que cada vez que aparece el nombre de su protagonista en mi mente no deje de sonar la canción del grupo Europe.


domingo, 10 de marzo de 2019

Electric Dreams - Philip K. Dick

Ahora sí, después de ver la serie de Amazon titulada Electric Dreams he podido leerme el libro con la recopilación de los relatos de Philip K. Dick en los que se basa.

Lo que más me gusta de esta edición es la presentación y explicación que hace cada guionista sobre su particular adaptación del relato elegido. Empiezo la lectura, leo la primera explicación del guionista y me sorprende su conclusión que más o menos nos viene a decir: "del relato que vais a leer poco podréis ver en el episodio, pero he cogido la esencia y... blablabla". ¡Ya empezamos! Respiremos hondo para no insultar a nadie.

Vamos por puntos, sí, entiendo y estoy muy a favor de que cualquier adaptación tiene que variar de un medio como el escrito a otro como puede ser la gran pantalla. También soy partidario de no ser nada fiel al original y destrozarlo a tu gusto pasándote por el forro todo lo que te dé la gana si eso es lo que te pide el cuerpo para hacer la adaptación. Yo soy de los que se descojona de los fans psicópatas que despotrican cuando un Pitingo cualquiera destroza una canción de su grupo preferido. Mirad señores, si no os gusta la nueva versión no perdáis más tiempo escuchándola y CONTINUAD masturbándoos con la canción original.

Vale, ahora que ya nos hemos presentado, yo me pregunto por qué todo el mundo se pasa la historia de Philip por el forro de los cojones y hace una versión solo con la "idea" que se "desprende". Joder macho, con solo la idea de "un tiburón asustando a la peña" puedes hacer la película "Tiburón" o la de "Sharknado" y coño no son lo mismo. ¿Tanto cuesta intentar seguir un poco, aunque sea de casualidad, del argumento escrito por el puñetero Philip K. Dick? ¿Alguien me puede explicar que hay de malo en como mínimo intentarlo? ¡Joder, es que no respetan ni los títulos! Vale, Philip era un tanto particular poniendo títulos, pero joder, es que tiene mucha guasa: adaptas un relato suyo, cambias el título, cambias el argumento ya solo falta que cambies el nombre del autor y digas que esta basado en una obra de Francisco García.

La ironía: En esta obra solo el relato de el Padre-Cosa me ha parecido que seguía fielmente el argumento escrito por Philip. El problema es que el argumento no es otro que el de una suplantación de cuerpos por parte de una raza alienígena. Vamos una historia más que trillada que hemos visto un millón de veces en la ciencia ficción. Así que, justo en este caso, yo no me hubiera basado tan literalmente en lo escrito por el autor ya que el resultado es, básicamente, el mismo que cualquier film sobre invasiones de cuerpos ya existente.

Resumen: Philip K. Dick tenía buenas ideas pero escribía historias de mierda, si no es así no se entiende que todo el mundo se pase por el forro de los cojones sus argumentos.

domingo, 3 de marzo de 2019

Minority Report - Philip K. Dick

Minority Report y otras historias - Philip K. Dick
Este año estoy metido de lleno en la lectura de diversos libros que se han llevado a la gran pantalla con más o menos éxito de público y crítica. Para añadir un volumen más a esta particular colección me he acabado el recopilatorio de cuentos cortos de ciencia ficción Minority Report y otras historias de Philip K. Dick.

Antes de empezar con ninguna crítica al libro comentaré, de pasada, mi gran afición al deporte más universal que existe en este bello mundo: ¡el fútbol! El futbol es un deporte que me enganchó de muy joven y que he practicado al largo de toda mi vida. Creo que es un ejercicio muy saludable y completo. La perfección hecha deporte. Aunque claro, sería mucho más perfecto si en vez de jugar con los pies, que queda bastante antiestético, se jugase solo con las manos. El campo lo reduciría porque me parece excesivo y en vez de jugarlo en un campo abierto sería mucho más práctico encerrarse en un pabellón cerrado, protegido así de las inclemencias del tiempo. Como que el campo se habría reducido también reduciría el número de jugadores que pudiesen jugar a la vez en un partido. Y para contrarrestar esta pérdida de jugadores permitiría hacer todas las substituciones que el entrenador quisiera hacer. También eliminaría al portero porque me parece una posición demasiado privilegiada y, en vez de marcar en una portería, creo que sería mucho más espectacular intentar encestar la pelota en un aro colgado a cierta distancia del suelo. Si además añadiésemos que los goles tuviesen diferente valor dependiendo de la distancia en que fuesen lanzados la emoción crecería de forma exponencial. Finalmente le cambiaría el nombre (ya que no usaríamos los pies para poder controlar la pelota) y le pondría baloncesto. Sí, me gusta el nuevo nombre: ¡BA - LON - CES - TO!

Vale, ahora muchos pensaréis que estoy loco ¡y con razón! Pero esto último que he explicado es exactamente lo que hacen todos los guionistas que deciden adaptar un texto de Philip K. Dick a la gran (o pequeña) pantalla. Los guionistas escogen un relato que les apasiona y cambian absolutamente todo lo que aparecía en él. Puestos a cambiar hasta cambian el puñetero título porque Philip tenía tendencia a los nombres excesivamente largos y absurdos. Solo falta añadir algún exceso completamente innecesario y ya tenemos la adaptación hecha.

En resumen, parece ser que a ningún director de cine le gustan las novelas de Philip K. Dick porque ninguno respeta la historia que ha explicado el autor y deciden crear la suya propia. 

viernes, 1 de marzo de 2019

Tente Barco Japonés

Y aquí otra entrada sobre mis creaciones absurdas de Tente. Y cuando digo absurdas, no lo digo por decir, esta vez no me planteé ningún ejercicio concreto, simplemente empecé a juntar piezas de color rojo al tun tun, sin saber qué demonios estaba construyendo. Una ventana por aquí, que si las piezas clásicas de las tejas por otro lado, y así haciendo un conjunto sin ningún motivo aparente. No fue hasta al cabo de un rato de ir rejuntando fichas que, al colocar las piezas en forma de tejado, me hizo pensar que la textura era parecida a las escamas de las carpas (hablo del pez, no del toldo). Y como que mi mente tiene tendencia a hacer relaciones absurdas, relacioné la típica carpa con dibujos del antiguo imperio japonés. Y con esta conjunción de ideas, llegué a la conclusión de crear un barco de recreo de un antiguo emperador japonés. ¿Cómo son esos barcos? Pues la verdad ni puñetera idea... ni sé si ha existido algo semejante, pero esa fue la idea que tuve y éste es el resultado final.
Tente Barco Antiguo Japonés

Tente Barco Antiguo Japonés Tente Barco Antiguo Japonés

Las tejas de color rojo le dan ese toque de escamas carpiles y, si me fuerzas, hasta el morro del barco se asemeja a la boca de las carpas (vale, forzado, pero si eso lo dice un pintor de su cuadro abstracto todo el mundo le sigue la corriente). A parte, "diseñé" una especie de trono encima del barco, donde iría el emperador para poder demostrar a sus gentes que es un emperador muy campechano.

Y de regalo, con las piezas sobrantes, hice otra figura muy ida de la olla. Con las pocas piezas que me quedaban, aún con la mente puesta en el antiguo imperio japonés, me imaginé los clásicos dragones de las culturas asiáticas. Como con las piezas que me quedaban no podía hacer un bicho muy creíble, acabé formando un pequeño dragón mecánico o una especie de nave nodriza con forma de lagartija venida del espacio. Una forma de demostrar que los aliens ancestrales vinieron a la Tierra y crearon a los japoneses!!!
Tente nave nodriza dragón Tente nave nodriza dragón Tente nave nodriza dragón Tente nave nodriza dragón

Y aquí un cuadro del antiguo imperio japonés donde se puede comprobar que realmente existieron tanto el dragón como el barco de paseo del emperador...
Cuadro Tente Barco Paseo Emperador Japonés