lunes, 15 de febrero de 2021

Fantasmas - Joe Hill

Fantasmas - Joe Hill

El otro día me apunté a clases de repostería creativa. Bueno, lo del plural es un decir, solo fue una sesión, pero en teoría el concepto parecía claro: aprender el noble y delicioso arte de la preparación de dulces postres caseros. Odio cocinar pero me encantan los postres. ¿Hay algo más bonito que aprender a hacer algo que odias para conseguir aquello que más deseas?

Pues nada, empezamos la primera clase, nos abrochamos el delantal y, ¡oh sorpresa!, nos pusimos delante de los fogones para cocinar unos macarrones al pesto. Que los cabrones estaban muy buenos, no lo voy a negar, pero nunca presentaría esos macarrones como un postre en ningún lugar del mundo. Bueno, no pasa nada, todo sea aprender cosas útiles para la vida. Continuemos con el curso.

En la segunda hora hicimos una especie de brownie que tenía apariencia de brownie, textura de brownie, hasta olía como un brownie, pero en realidad estaba creado a partir de combinar lo que sería una ensalada de toda la vida junto a la comida que suelo comprarle a mi canario solapado y condensado en una argamasa parecida a un pastel. Bueno, nos estábamos acercando pero después de un buen rato de clase aún no había hecho ningún puto postre.

El resto de horas de las clases que impartimos aquel día las gastamos repasando la historia de la repostería, cantando canciones al Monstruo del Espagueti Volador y, al final, construyendo una pequeña cabaña a partir de unos simples palés y unos deshechos consistentes en los envases de yogurts caducados y tetrabriks. El curso, en realidad, no estuvo nada mal ya que aprendí un montón de cosas muy útiles para mi vida. Por desgracia, si tengo que valorarlo como un curso de repostería podría considerar que quien concibió ese puto plan de estudios podría morir dilapidado en plena plaza mayor del pueblo. 

Y ¿por qué coño he explicado todo este absurdo punto? Pues porque el puñetero  libro Fantasmas del escritor Joe Hill es exactamente lo mismo que mi curso de repostería creativa. Porque si el puto libro de relatos de terror no es un puto libro de relatos de terror, no me lo vendas como un puto libro de relatos de terror, aunque algunos lo parezcan, tengan los mismos ingredientes o hasta huelan igual. ¡Que no! Y no me pongas el título de Fantasmas al conjunto o el del título original Fantasmas del siglo XX (jugando con el nombre de la productora de cine 20th century fox). Además sabemos que Joe Hill es hijo del escritor Stephen King y nos lo venden como el renovador de la literatura de terror de este siglo. ¡Pero el puñetero libro no va de eso! Dejad de vender cosas que no son que después la gente se lleva un chasco por tragarse algo que no es. Porque yo soy capaz de tragarme lo que sea ¡solo pido que antes me avisen!

Fantasmas tiene relatos de todo tipo, básicamente es un pupurri de todo lo que el bueno de Joe Hill habría escrito por aquel entonces. De terror más bien pocos y con la mala ostia que algunos de ellos terminan de forma tan abrupta que me da la sensación que el señor Hill le dio pereza seguir con el relato y lo dejó a medio acabar. Nos encontramos relatos de todos los gustos y sabores con la única nota en común que no tienen nada en común entre ellos. Y esto es algo que me fastidia, si haces un libro de relatos como mínimo que tengan una base que los una, no solo que los haya escrito una misma persona (a no ser que sean todos los relatos que ha escrito un autor ya perecido, pero aún así los tendrás que organizar de alguna forma digo yo).

No quiero parecer muy negativo porque algunos relatos están bien, ojalá todos ellos se hubiesen dirigido por el mismo camino de locura surrealista por el que había ido el del niño hinchable. Por desgracia, para mi gusto, la calidad de todo el conjunto deja mucho que desear y todos esos premios que ha ganado este recopilatorio me parece a mí que se lo han dado al trabajo del relaciones públicas de la editorial o porque, muy a su pesar, todo el jurado sabía de antemano de quien era hijo el señor Hill. 

Sé que soy muy duro o exigente pero eso es lo que pasa cuando me venden lo que no es: que en un principio yo me esperaba otra cosa y algo tan tan tan diferente a todo lo que había leído hasta entonces que al final las expectativas me han matado un poco. Y lo peor de todo esto es que aún odio cocinar.

domingo, 31 de enero de 2021

El truco de los espejos - Agatha Christie

El truco de los espejos - Agatha Christie
Llevo unos días (quizás semanas, meses o años) que estoy un poco flojo de ánimos. Pero desde que estamos en esta época de pandemia llevo un tiempo que estoy de flojera lecturil. Leo poco y mal, y libro que empiezo no acostumbro a acabarlo porque todo me parece una mierda. Es por ese motivo que en la elección de mi última novela no quise arriesgar y fui a por un poco de mi metadona. Mi última lectura ha sido El truco de los espejos de mi querida Agatha Christie.

En esta novela el asesino me la traía un poco al pairo porque ya sabía cuál era. El libro nunca me lo había leído antes (o como mínimo no me acuerdo de ello) pero la versión televisiva me la he zampado más de una vez así que el spoiler ya lo traía de serie.

El libro es básicamente Agatha Christie y no se, no tengo mucho más que decir. Puede parecer que no lo estoy expresando de una forma muy apasionada pero... pero es que es así. Estoy falto de pasión así que hasta que no se acabe esta mierda de pandemia parece que todo lo que sucede en mi vida me parece un poco "pseeeee". Hasta leer a Agatha en estos tiempos me da pereza. No nos engañemos, si actualmente me montase una orgía con todos mis amores platónicos mediáticos que he tenido en mi vida el resultado sería un triste y simple "pseeeee". Así que no me hagáis mucho caso, estoy desanimado por culpa del COVID, leed Agatha Christie o si no os gusta la lectura, simplemente montad una orgía a mi salud.

viernes, 15 de enero de 2021

La historia interminable - Michael Ende

La historia interminable - Michael Ende
"La historia interminaaaaaaableeee ahhhh ahhh ahhhh" con un par de huevos creo que esta frase podría ser el resumen de mi post del día de hoy. Pero como soy buena persona intentaré explayarme algo más hablando sobre mi experiencia leyendo La historia interminable de Michael Ende.

Todo empezó por el principio. Yo nací hace demasiados años, crecí en los ochenta y sobreviví haciendo la grulla de Karate Kid. Ya desde pequeño me encantaba el cine (supongo que descubrí pronto que la fantasía era mucho más interesante que la puta realidad) y mis padres me llevaban a la mínima que podían para tenerme un rato distraído. No sé qué película sería la primera que vi en mi vida pero de la primera que tengo recuerdo de estar en un cine es la de La historia interminable. Recuerdo que salí de la sala alucinado y que llegué a casa de mis abuelos explicando maravillado lo que habían acabado de presenciar mis inocentes ojos. Mis abuelos supongo que se convencieron que su nieto era un poco monguer y que, por suerte, tenían otros de más normales con los que poder estar orgullosos.

En resumen, que la película (junto a su cancioncilla ochentera de los cojones) se me quedó grabada a fuego en lo más profundo de mi ser. Así que, como era de esperar, a la que me enteré que esa historia se basaba en un libro de Michael Ende me lancé raudo y veloz (cual rayo destructor de Thor) a leer aquella novela. Y, llegados a este punto, entra en escena la procrastinación. A ver, aclaremos, raudo y veloz quizá no fui porque, con la tontería, la novela me la he leído finalmente unos 35 años después de salir flipando en colores de la sala de cine. Sí, es lo que hay, tiendo a dejar las cosas para el día siguiente y entre una cosa y la otra va pasando el tiempo. Pero lo importante es que me lo he leído con la misma ilusión que lo hubiese hecho mi niño interior.

Y, es en ese detalle, donde ha surgido el problema: mi niño interior se ha hecho mayor y actualmente es más viejo que la carcasa que lo recubre. En pocas palabras, que me he convertido en un puto señor mayor. Un señor mayor con ganas de que el mundo se acabe, harto del coronavirus, de la gente, la vida en general y los anuncios de Vinted en particular (uffff como los odio). A lo que iba, ¡que no he podido con el puto libro de los cojones!

En vez de entrar en un luminoso mundo de fantasía este libro lo que ha conseguido es darme una bofetada bien grande de realidad en toda la cara. ¡Ya no soy el público a quien va dirigido este dichoso libro! Mientras la historia narrada coincidía con mis recuerdos de la película de mi niñez mi experiencia lecturil más o menos funcionaba. Cuando la cosa se ha ido por otros derroteros la lectura se me ha hecho muy cuesta arriba hasta el punto de poder corroborar que el título no estaba puesto en balde, ¡diossss el puto cuento no se acababa nunca! Daban ganas de enviar a Fantasía a tomalpolculo o dar una ostia con la mano abierta al Bastian de los cojones para que espabilase de una puta vez. ¡Joder, cacho merluzo solo tenías que inventarte un puto nombre para la emperatriz de los cojones! ¿En serio necesitabas tropocientas páginas para enterarte? Que guantazo tiene el pobre muchacho. "¡Ohh es que me hacen bulliyng" ¡Pues poco te han hecho por lo tontaco que eres por dios! Es que cogía el puñetero libro y se lo metía doblado. Es que de verdad, así va la juventud. Que no sabe lo que quiere, puto Bastian de los cojones, luego será el que tenga que pagarme la pensión cuando me jubile. 

Perdón... Lo siento por haberme sulfurado pero es que me enciendo con mucha rapidez. Si alguien está leyendo esto, solo comentarte que no me tienes que hacer mucho caso, léete el libro y hazlo antes de que sea demasiado tarde. Yo lo fui dejando, esperé más de la cuenta y cuando por fin lo hice ya hacía bastante tiempo que la Nada me había engullido por completo y el mundo de fantasía se había ido a tomar bien por saco.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Cicatriz - Juan Gómez-Jurado

Cicatriz - Juan Gómez-Jurado
"Todo lo que sucede a mi alrededor parece ficción, como una película pésimamente iluminada, de esas rodadas para televisión hechas deprisa y corriendo en vídeo digital. Con actores malos y líneas de diálogo deplorables, y un guion tan predecible como una de esas pinturas para niños en las que hay que unir los puntos para que salga una figura."

Este primer párrafo extraído de Cicatriz de Juan Gómez-Jurado define perfectamente mi experiencia leyendo esta novela.

Juan Gómez-Jurado no lo descubrí como escritor, primero lo conocí como uno de los integrantes del programa Todopoderosos o Aquí hay dragones. Fue en estos programas que me enteré que era escritor y, además, un superventas. Es lo que tiene ser un puto antisocial y vivir dentro de tu pequeña burbuja que no te enteras de estas cosicas. Pues nada, que cuando tuve la oportunidad me compré unos libros del susodicho. Y el resumen ha sido: Pero ¿qué mierdas...? ¿cómo...? ¿qué...? pero ¿por qué...?

Esas han sido las preguntas que han ido surcando mi mente mientras leía la novela. Lo mejor de Cicatriz es que es muy fácil de leer, el gran pronlema es que te estás zampando una puta novelización de una trhiller barato de antena3 de un sábado por la tarde. Y el muy cabrón ya te lo suelta en el segundo capítulo: parece una película de esas rodadas para televisión hechas deprisa y corriendo en vídeo digital... Pero ¡serás mamonazo! Me gustaría pensar que es una broma que el propio autor te mete al principio para avisarte que él tiene muy claro lo que te estás tragando. Lo bueno sería que en algún momento te hiciera entender el porqué estás leyendo este gran truño. Por ejemplo, que descubriésemos que los protagonistas están participando en una peli de mierda sin saberlo y que, en algún momento del relato, estos acaban tomando consciencia de ello. Lo que en el cine se llamaría hacer un El último gran héroe.

Pero no, el muy canalla simplemente te está haciendo un spoiler en el segundo capítulo de lo que te depara esta novela: estás leyendo un puto telefilm de sábado por la tarde. Sin broma final. Vaya par de cojonazos cuadrados se gasta el colega. Espero no haber escogido la peor novela del autor para empezar porque por desgracia se me han pasado, de golpe, las ganas de leer cualquier otra que haya publicado. 

martes, 1 de diciembre de 2020

domingo, 1 de noviembre de 2020

Humo y espejos - Neil Gaiman

"La mayoría de los cuentos de este volumen tienen eso en común: el sitio donde acabaron llegando no era adonde yo esperaba que fuesen cuando los empecé. A veces la única forma de saber que un cuento había finalizado era cuando ya no quedaban palabras para escribir."

Y este párrafo es el que más me ha gustado del libro de relatos Humo y espejos de Neil Gaiman. Reconozco que soy un poco raro remarcando un texto de un prólogo pero es que ya me sucedió lo mismo cuando leí el libro de relatos del mismo autor Objetos frágiles donde me encantó descubrir un texto similar. En esa ocasión Gaiman explicaba que sus personajes terminaban por tener vida propia y que tomaban sus propias decisiones muy a su pesar. Me ha hecho gracia descubrir que un libro leído justo cuatro años antes del mismo autor me haya provocado una reacción tan parecida, casi calcada. Y ya que la experiencia ha sido la misma voy a sacarme el troncho y copiar exactamente la misma crítica que puse para el otro título y que me servirá igual. Gaiman estaría de acuerdo.

El libro es una recopilación de cuentos cortos y poesías del autor y, como siempre pasa en estos casos, el resultado ha sido desigual. Que para leer en el metro o en un viaje corto va de puta madre pero para aguantar un buen rato de lectura se me hacía complicado. Y como digo, no es culpa de este libro, es lo mismo que me pasa (y supongo que le sucederá a todo el mundo) cuando leo cualquier recopilación de cuentos. Los que te gustan se te hacen demasiado cortos y los que no te gustan demasiado largos. Resumen: nunca acabas contento. Además, como gusto personal, las poesías no me atraen en absoluto (ya no mencionemos las poesías traducidas). Pero como explica el mismo Gaiman el libro lleva esas poesías por el mismo precio que si no las hubiera llevado, así que bien por el autor.

Por otro lado me ha encantado un detalle del contenido: el prologo. En realidad, porque soy un poco raro y siempre me gusta saber cómo los escritores sacan sus ideas, me encanta el prólogo de este libro porque Gaiman hace un resumen de cómo surgió cada relato. Esa tontería me ha enamorado, querría que todos los libros llevaran una pequeña parte del cómo se hizo, los comentarios del director y cosas parecidas. Me enamoró pensar que el señor Neil ideó unos cuentos con una estructura determinada y, una vez los empezó a escribir, los personajes se le revelaron y se le rebelaron y las historias acabaron siendo completamente diferentes a como él se los había imaginado en un principio. Que eso le suceda a un escritor y lo reconozca, me hace pensar que no soy tan inútil cuando yo intento escribir un cuento y los hijoputas de los personajes no me hacen ni puñetero caso y se me acaban sublevando. Vamos que no soy tan raro y eso es bonito. Además, este libro me dio ánimos para continuar con mis cuentos absurdos y no dejarlos tirados. Ya no controlaré tanto a mis personajes, les dejaré su espacio para que crezcan y tengan vida propia y yo solo lo pondré por escrito.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Tente Nave Sky Fighter V

¿Qué sucede cuando te aburres en casa y hace poco que has comprado un lote (que no necesitabas) de piezas de Tente? Que acabo perdiendo el tiempo creando una nueva construcción que, una vez acabada, consideraré que es una puta basura. 

Me gustan las naves espaciales y, desde hace un tiempo, tengo ganas de hacer la nave clásica que aparecía en la serie de lo 80 V, los visitantes. Me parecía una nave resultona y que no necesitaba una gran cantidad de piezas. A parte, las versiones que había encontrado por internet de diferentes customs no me acababan de convencer y quería aportar mi solución de construcción. Tenía una idea en mente y lo iba a intentar. El problema es que a medio camino he empezado a ver que las dimensiones de la nave eran demasiado grandes, así que he ido reduciendo el tamaño hasta que el resultado final, para variar, no me ha acabado de convencer. De nuevo he hecho la versión "marca blanca" de la idea que tenía en mi cabeza. Y no por falta de piezas, más bien por algún error de procedimiento o conexión desde mi cabeza a los dedos de mi mano. En definitiva, aquí mi fallida versión del Sky Fighter de la serie de televisión V:


Y, finalmente, un pequeño añadido para que la nave parezca más "real". 

Nada más, otra nave que más pronto que tarde pasará por el taller de reciclaje a ver si en la siguiente intentona sale algo más decente.

PD: Aquí pongo el enlace a otras naves que construí y que me siento más orgulloso. La Flota Thor-Intergalax y la nave que más cariño le tengo la SpaceShip.

jueves, 1 de octubre de 2020

martes, 15 de septiembre de 2020

El hombre en el castillo - Philip K. Dick

El hombre en el castillo - Philip K. Dick
En una época donde te encuentras conspiranoicos hasta debajo de las piedras mi última lectura ha sido del más grande de todos los grandes conspiranoides del planeta Philip K. Dick y su novela El hombre en el castillo.

Con el señor Dick me sucede una cosa muy particular, hay cuentos que me encantan y otros que odio (o me aburren) de forma supina. El término medio con este pobre hombre no existe. Hacia tiempo que quería leer esta novela porque me habían contado maravillas de ella. Así que no podía fallar y no ha fallado, porque lo que acostumbra a gustar a todo el mundo yo no le pillo la gracia. No me ha gustado, idea original pero me he aburrido soberanamente.

Con esta novela me ha dado la sensación que todo sucedía de forma muy azarosa. Que sí, que la vida es exactamente así, pero los humanos somos muy especiales cuando leemos y no aceptamos el azar en las novelas. La sensación que en la siguiente página podía suceder cualquier cosa o que un personaje y su historia pudiese desaparecer porque sí por arte de magia me abrumaba constantemente. No lo paso bien cuando esto sucede y al final me aburro de tal manera que paso por dejar de leer la novela. Caxislamarsalá.

Por cierto, buscando información del libro descubro que el señor Dick decidió qué rumbo tomaba el argumento de la novela usando el antiguo texto chino I Ching. Hasta se comenta que el propio Dick no estaba de acuerdo con algunos detalles que surgieron. En resumen, que la sensación de azarosidad que he tenido leyendo la novela se sustenta en el cómo se creo la historia. Vaya par de huevazos que tuvo el escritor. 

domingo, 9 de agosto de 2020

Alta fidelidad - Nick Hornby

Alta fidelidad - Nick Hornby
Hoy me he acabado de leer la novela Alta fidelidad de Nick Hornby. Ésta ha sido una novela que, desde que vi la película homónima por los inicios del siglo XXI, he tenido en la lista de pendientes por leer. Ahora que ya tengo que sacarla de esa lista puedo asegurar que tranquilamente puede entrar en mi lista de las cinco novelas que más me han gustado de todos los tiempos.

Esa lista, si soy sincero, no sé qué otras novelas aparecerían. Seguramente 1984 y Un mundo feliz porque definirían mi visión catastrofista del mundo en el que vivimos y de ese futuro tan negro que nos depara. Quizá alguno de los libros de Terry Pratchett sobre el Mundodisco, simplemente por el hecho que a Pratchett lo considero dios, y que no haya un libro suyo en mi lista de mejores novelas sería un insulto. El problema es que no sabría decir cuál de ellas entraría. Por el mismo hecho alguna novela de Agatha Christie también tendría que entrar, en este caso la elección más simple y facilona sería poner Los diez negritos. Mientras voy pensando, recuerdo que no hace demasiado me enamoré de Úrsula K. Le Guin por sus relatos en Las doce moradas del viento, aunque no haya vuelto a obtener el mismo placer leyendo sus novelas pero ese libro tendría que entrar. Otra obra que metería sería Drácula por el simple hecho que me sorprendió que me gustara tanto una obra tan antigua y que creía fervientemente que el paso del tiempo le habría pasado factura. Por mi tipo de humor La guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams no debería faltar. No podemos obviar las historias leídas en mi niñez y que hicieron que de mayor continuara con este vicio. Para rememorar esa etapa alguna de Jules Verne también debería entrar en la lista de mis cinco novelas preferidas, quizá la más representativa sea la de Viaje al centro de la Tierra. Recuerdo que Conan Doyle también tiene una novela parecida pero, en este caso, si este autor tiene que estar representado en el listado tendría que ser por mi adoración absoluta a las historias de Sherlock Holmes. Aunque, de nuevo, no sabría discernir cuál de ellas tendría que ser mi favorita. Ostras, que se me olvidaba: Asimov no puede saltar de la lista, las novelas que a mi me flipan son las de la serie de los robots. Hay un relato en Yo, robot que simplemente da para masturbarse. Pensando en la ciencia ficción hay un autor que tiene mi corazón dividido, éste es Philip K. Dick. Tiene novelas que me parecen infumables pero otras que me encantan por su visión tan loca del futuro, de nuevo, no sabría cuál escoger. 

Mierda, creo que mi listado de 5 mejores novelas se me está escapando de las manos. Tendría que habérmelo preparado antes de empezar este post. Por cierto, ¿los cómics entrarían dentro de la lista? Porque si la respuesta es afirmativa tendría que poner alguno de Mortadelo y Filemón y los diez primeros números (como si fueran uno solo) de SuperLopez. ¡Oh mierda! Me estoy volviendo a dispersar.