Y el último libro que me he leído este mes de marzo ha sido Papá Puerco del dios todopoderoso Terry Pratchett. Y hasta aquí la crítica de hoy... Vale, como crítica es una puta basura pero considerando que, para mí, Pratchett es dios, poco más puedo añadir como apunte a todo lo dicho hasta el momento. Dios no se equivoca nunca, dios es sabio, dios escribe un libro, ¡éste es el mejor libro que ha escrito nunca! ¿Que diré lo mismo del siguiente libro de Pratchett? Pues sí, sin lugar a dudas. Aunque simplemente sea un libro en blanco con su nombre al principio y un "The end" al final consideraré que es la ostia... porque Pratchett me pone, porque Pratchett ¡es dios! Haciendo historia de mi vida, a Terry lo descubrí tarde, como casi todos los escritores que me han gustado. No tengo a nadie a mi lado que me diga: "Nene, este escritor es la polla y te va a gustar" y claro, se me pasan dioses todopoderosos y dioses menores que me encantaría leer pero no sé nada de su triste existencia. Aunque si tengo que ser sincero con Pratchett si que me avisaron pero no hice ni puñetero caso. Cuando trabajaba para una distribuidora de libros uno de mis compañeros me enseñó un libro suyo y me dijo que me lo leyera que era buen material. Lo añadí a mi lista imaginaria de autores que tengo que leer y la olvidé al momento. Unos 10 años después un amigo me obligó a ver unos telefilms sobre el Mundodisco. Eso fue como repartir droga gratuita entre los niños en la salida de una escuela. Me enganchó desde el principio y luego necesité más. ¡Pagando cada dosis! Como que me encantó el personaje de Rincewind decidí leerme todos los cuentos sobre el personaje. Una vez acabado ¡necesité más! Luego leí El quinto elefante y me encantó la Guardia. Así que tuve que leerme todo sobre la guardia. Pero ¡necesité más! A partir de aquí decidí leerme todas las historias de Pratchett por orden de publicación y así evitar saltarme alguna... y en ello estoy... Papá Puerco me pone, Terry Pratchett me pone. Si tuviera que elegir entre tener sexo desenfrenado con una supermodelo despampanante con déficit de cariño o leerme una nueva novela de Terry, la elección sería muy clara: tener sexo desenfrenado mientras la supermodelo me susurra al oído el nuevo libro de Pratchett. Eso es porno duro y lo demás son tonterías. Pues hasta aquí mi crítica al libro sagrado... Me voy a tocar...
Puntuación:
-Crítica: Pratchett es dios y éste es uno de sus evangelios.
-Personajes: El personaje de la Muerte es el mejor personaje de la historia... junto al resto de personajes de Pratchett. -Resumen: Pratchett es dios... Amén...
Y ya está aquí mi primer libro que me he zampado en el mes de marzo. Es una novela de suspense de la escritora sueca Mari JungstedtNadie lo ha visto. Éste es el comienzo de una serie de libros del inspector Knutas y de un joven periodista unidos contra el crimen y el supervillano de turno... bueno, todo ese rollo que hace un tiempo que se llevan las escritoras suecas de misterio o de novela negra nórdica. Una vez introducido el libro mi resumen sería que es mu bonico todo pero que no me leeré ningún otro episodio de la misma saga. Últimamente estoy muy puesto en este tipo de novelas y en este tipo de escritoras suecas. Y la verdad de la buena es que no me ha enganchado ninguna. ¿Seré yo? ¿Será que no me llegan los problemas de los pobres suecos? ¿Será que soy muy friolero y lo paso mal? ¿Será el café? Qué será será... Lo único que puedo asegurar es que no me ha llegado al alma. El libro se lee bien, como el resto de libros. Que esté escrito en castellano y no en sueco siempre ayuda pero es tan fácil de leer como tremendamente olvidable. Y, tanto es así, que ahora que ya ha pasado unos días que lo he terminado me cuesta acordarme de qué cojones iba. A ver, si no recuerdo mal habían unos asesinatos perpetrados por un asesino en serie que se cargaba a unas chicas de una forma muy violenta (si es que existe alguna forma no violenta de matar a alguien) y le metía sus bragas en la boca. Hasta ahí bien (bueno, no es que matar de esa forma esté bien pero hasta ahí la historia pinta bien). Pero el resto me parece muy forzado y un alegato al todo-acaba-ocurriendo-por-casualidad que me exasperaba. A ver, me explico sin hacer spoileeeers... La trama va avanzando sin avanzar una mierda. Es un concepto raro pero es así. Se van produciendo muertes y más muertes y el policía protagonista no obtiene ninguna pista nueva. Todo parece estar en el punto inicial desde el primer minuto hasta casi acabar la novela. Y no es casi hasta el final que gracias a unas alineaciones planetarias se acaba resolviendo el caso. Que me parece fantástico pero como el resto de novelas que siguen esta saga el inspector de policía protagonista decida resolver los casos de la misma forma se puede ir a tomar "polsaco". La forma que tienen de descubrir nuevas pruebas más que animarme a seguir con pasión la lectura me hacía pensar: la policía sueca es imbécil. Pero es que lo parecía, porque todo el rato el comisario va descubriendo nuevas informaciones simplemente haciendo preguntas lógicas a los sospechosos y pensando: "¿pero cómo se pudo pasar esta información en el primer interrogatorio?". Joder, ¡él mismo piensa que sus compañeros son retrasados! Pero si eso sucede una sola vez puedes pensar que simplemente tuvieron un mal día, pero es que la autora lo vuelve a hacer un par de veces más. Aquí pongo un dialogo inventado pero que podría resumir el trabajo policial de los inspectores de la novela: —¿Usted vio al asesino? —¡Hombre! ¡Claro que lo vi! Fue Manolo, lo vi claramente, ya que mató a la chica debajo de una farola. Además me encontraba haciendo un vídeo en alta definición sobre las palomas mensajeras y, casualmente, grabé lo ocurrido con una calidad y una nitidez impecables. —¡Hijo de perra! ¿Por qué no lo dijo usted en el primer interrogatorio? ¡Habríamos salvado la vida de 20 mujeres inocentes! —Es que no me lo preguntaron. Y que esto suceda en más de una ocasión en la novela a mi me irrita, porque parece que no haya ningún misterio como tal, simplemente que la autora se ha guardado información y punto. Me da la sensación de que la Mari me ha tangado, timado, engañado, escondido la galletita para que perdiera el tiempo buscándola para luego hacerme ver que se encontraba dentro del bote de las galletas. Aparte, hay una historia de amor forzada a más no poder para darle un toque romántico (supongo), para simpatizar con esos personajes y poder dar un toque de tensión al final de la novela. Resumen final, novela que confunde misterio con no contarte lo que sucede y punto. Puntuación: Si tengo que puntuar la historia le pondría un suficiente rascado. Y eso porque hoy me he levantado feliz y no quiero hacer mucha sangre. -Crítica: Bueno, se deja ver pero si has leído muchas obras de misterio te decepcionará y desearás enviar a la escritora a tomar "polsaco".
-Personajes: Más planos que si hubiesen sido planchados al vapor, con esas planchas tan mazacas, de esas industriales y que pesan un huevo. -Absurdeces: Todas las que quieras... porque la forma de sacar a la luz una historia sucedida 20 años antes del asesinato de la primera mujer es: forzada, ridícula o, como mínimo, poco convincente... Y en ese pueblo tan pequeño, ¿de verdad que hasta el final del libro la chica no se da cuenta de la identidad de los cadáveres?
Ya he terminado el último libro del mes de febrero. Esta vez ha sido un libro que me regalaron junto a un lote de cómics y novelas que unos amigos iban a tirar. El libro se titula Objetos Frágiles deNeil Gaiman. El libro es una recopilación de cuentos cortos y poesías del autor y, como siempre pasa en estos casos, el resultado ha sido desigual. Que para leer en el metro o en un viaje corto va de puta madre pero para aguantar un buen rato de lectura se me hacía complicado. Y como digo, no es culpa de este libro, es lo mismo que me pasa (y supongo que le sucederá a todo el mundo) cuando leo cualquier recopilación de cuentos. Los que te gustan se te hacen demasiado cortos y los que no te gustan demasiado largos. Resumen: nunca acabas contento. Además, como gusto personal, las poesías no me atraen en absoluto (ya no mencionemos las poesías traducidas). Pero como explica el mismo Gaiman el libro lleva esas poesías por el mismo precio que si no las hubiera llevado, así que bien por el autor. Por otro lado me ha encantado un detalle del contenido: el prologo. En realidad, porque soy un poco raro y siempre me gusta saber cómo los escritores sacan sus ideas, me encanta el prólogo de este libro porque Gaiman hace un resumen de cómo surgió cada relato. Esa tontería me ha enamorado, querría que todos los libros llevaran una pequeña parte del cómo se hizo, los comentarios del director y cosas parecidas. Me enamoró pensar que el señor Neil ideó unos cuentos con una estructura determinada y, una vez los empezó a escribir, los personajes se le revelaron y se le rebelaron y las historias acabaron siendo completamente diferentes a como él se los había imaginado en un principio. Que eso le suceda a un escritor y lo reconozca, me hace pensar que no soy tan inútil cuando yo intento escribir un cuento y los hijoputas de los personajes no me hacen ni puñetero caso y se me acaban sublevando. Vamos que no soy tan raro y eso es bonito. Además, este libro me dio ánimos para continuar con mis cuentos absurdos y no dejarlos tirados. Ya no controlaré tanto a mis personajes, les dejaré su espacio para que crezcan y tengan vida propia y yo solo lo pondré por escrito.
Un día, en un momento de crisis existencial, recordé que de jovencete había perdido muchas horas jugando a ese gran juego de construcción que era Tente de Exin (¡muerte a LEGO!). Pregunté a mi querida madre si aún guardaba las piezas que tenía en mi cajón y su respuesta fue la esperada: no tengo ni puñetera idea (que traducido del "idioma materno-filial" significa: "lo tiré/doné hace años porque tu ya no estabas en casa y esto ocupa un espacio que podría aprovechar para poner mi colección de dedales del mundo, así que no me toques los ovarios con tus traumas de los 30"). Pues nada, que ese día empezó mi mono de tener 4 o 5 piezas de Tente para hacer alguna figurita y dejarlo en alguna estantería modo "recuerdo de la infancia, te haces mayor y eso intentará aliviarte las penas".
Pasó el tiempo y un día caminando por una calle que nunca había pasado y que no tendría que haber pasado nunca, me encontré unas bolsas encima de un contenedor de reciclaje de plástico. Desde lejos parecía que eran DVDs y cuando me acerqué descubrí que eran unos magníficos "CDs regrabados de mierda". Pero dentro de la bolsa había, otra bolsa con todo de piezas de diferentes Bionicle de LEGO (¡muerte a LEGO!) y pensé: "bueno, pa mi sobrina para que haga un crossover entre las Barbies y los Bionicles".
Las piezas estaban todas tiradas en la bolsa menos unas que parecían estar dentro de un bote oficial de un Bionicle negro. Al abrirlo descubrí algo que cambiaría mi vida de par en par (no me cambió una mierda pero la frase queda más épica): "No eran piezas de LEGO (¡muerte a LEGO!) eran piezas de Tente!!!!" Sí! Otra madre del mundo había tirado unas pocas piezas de Tente del hijo que ya no vivía en su casa y un puto desgraciado (un servidor) que pasaba por allí se las apropió. ¡¡¡¡Dios que felicidad!!! ¡¡¡¡Qué ilusión!!!! Y sobretodo ¿Qué hago tanto rato delante de un contenedor mirando bolsas de plástico? Pues por fin pude crear mi primera figura de Tente, no eran muchas piezas pero las suficientes para hacer alguna cosa con cara y ojos. En mi primer ejercicio tentil me propuse "hacer una figura con todas y cada una de las piezas que había encontrado" sin que me faltase ni sobrase ninguna. Y éste fue el resultado de mi experimento:
Como podéis comprobar había piezas de todos los colores y formas, y un par de helicópteros que habían vivido tiempos mejores. El resultado final es una mierda (lo sé) pero no había mucho más donde escoger. Y, para finalizar, una muestra gráfica de lo que sucedería si este barco existiese en la realidad:
Pues nada, no es que me sienta muy orgulloso de mi primera vez pero estaba contento con tener por fin un recuerdo de mi juego favorito de mi niñez. PD: Esta construcción pasó a mejor vida cuando empecé a tener más piezas de Tente, así que ya sólo me queda el recuerdo y estas foticos.
No, no es el título de un libro que me haya leído últimamente ni ningún deseo pervertidillo oculto que tenga. Éste ha sido el asunto de un email que me ha llegado hoy directamente a mi carpeta de Spam. ¡Un correo con ese título he tenido que abrirlo y leerlo! Su interior me ha conquistado y ha llegado hasta el fondo de mi corazón: "You know who i am? - I’m a wizard, which will present you to a pretty student student girls and married women, which needs a lover like you!" El email era un poco más largo pero he pensado que sería mejor no transcribirlo entero ya que entraba en detalles más explícitos y quizá me cerraban el blog, los Geos asaltaban mi casa o perdía mi pequeña porción de paraíso en el cielo. Pero os lo podéis imaginar. Ya sé que era un correo de spam y por lo tanto no existe ninguna Patricia (la supuesta autora) que entrena a jóvenes estudiantes y mujeres casadas para darme azotes con una fusta para caballos. Pero ¡joder, que me he emocionado un poco ya que es lo más romántico que alguien me ha dicho nunca el día de San Valentín! Así que no me ha quedado otra que responder a esa misiva tan sugerente y confirmarle que estaba encantado de pasar el día de los enamorados con mi ama, ataviada en ropa de encaje de cuero y zapatos con grandes tacones y tachuelas. Mientras, yo me encontraría amordazado en la cama, vestido con ropa interior sugerente, recibiendo un castigo corporal con un libro de 50 sombras de Grey en tapa dura (que duele más) mientras ella me gritaría perversiones en francés (que pone más) pero tan soeces que hasta una actriz porno le haría ruborizarse. Eso sí, toda esa escena se realizaría con una banda sonora acorde al día de los enamorados: la discografía completa de Glenn Medeiros (si es que tiene más de una canción). Porque en realidad, muy en el fondo, soy todo un romanticón.
PD: El otro email que tenía en el correo de spam era uno que me hacían un descuento del 35% en viagra... joder, ¡cómo me conocen estos putos spamers!
Bueno, para el primer libro de febrero decidí descansar un poco de mi amiga ÅsaLarsson pero sin apartarme demasiado de las escritoras nórdicas de novela negra. En esta ocasión ha sido una tal Camilla Läckberg y su primera novela La princesa de hielo. La pobre no la conocía de nada, pero cuando me compré el libro de Åsaque ya comenté en el post anterior, aproveché para comprar unos cuantos libros más a la misma usuaria de Wallapop. No tenía ni la más puñetera idea de si me gustarían las novelas de esta muchacha o no, pero es que estaban tan baratas que no pude resistirme. Eso siempre es un buen motivo para decidir qué libros comprar. A lo que iba, que hoy me he acabado de leer su primera novela y es legible. No me refiero a que la letra sea de esas grandes para gente con poca vista sino que la lectura de la novela no se hace pesada... Vamos, que me entretiene... O sea, que pasa rápido... Quiero decir, que mal no está... peeeeeeeero si comparamos este libro con las relaciones personales: es la chica simpática que acabas de conocer pero que solo la ves como amiga (de amiga del "feisbus" que no sabrás qué poner en su muro el día de su cumpleaños). Sería una cita de esas que piensas: "ha estado bien y ya, que si eso ya te llamaré... No eres tu, soy yo..." Vale, podría estar mucho rato diciendo esas gilipolleces pero creo que se me ha entendido. Que la novela ha estado bien, entretenida, pasable, pero que mañana ya no me acordaré de ella. ¿Cuál era su nombre?. Quizá es que aún tengo a la Larsson muy reciente y no he podido sacármela de la cabeza. Pero sería injusto, además no me gusta la Larsson. Pero no sé que tiene que no puedo dejar de pensar en ella. ¿Será esa forma de cortarme el rollo mientras leo sus novelas como solo ella sabe hacerlo? Eso la Läckberg no me lo hace y, en teoría, tendría que ser un punto a favor para ella pero... no me ha ganado mi corazoncito. La novela tiene una estructura más clásica que la Larsson, más parecida a las novelas de detectives pero... Quizá es que llega a ser un poco predecible. Quizá los personajes son demasiado sosainas... Quizá es por culpa de que mis padres se separaron cuando yo era un niño... No sé, ha estado bien, he disfrutado con la historia, he sentido las emociones de sus personajes pero... Quizá soy más de Lisbeths Salanders o Rebecas Martinssons que de Bridget Jones o Amelies... Quizá le sobran algunos personajes que a la historia no aportan nada o quizá simplemente es que estamos a principios de febrero.... No ha habido feeling y eso que me había comprado 3 novelas de ella así de golpe (ya he dicho que estaban a buen precio) pero que me parece que antes de leer otra de la misma autora tengo toda la obra completa de Agatha Christie esperándome a ser leídas. Puntuación: Como puntuación yo le pondría 3 estrellas de 5 posibles. Un suficiente alto... En el buen camino pero debe mejorar. -Crítica: ¿Quién es el desgraciado que, en la edición que tengo del libro, ha puesto un puto spoiler en la descripción de la autora? No te destroza la historia pero ya sabes que pasará con los protagonistas. Es como si en la carátula de la película Del planeta de los simios alguien colocara la estatua de la libertad y te hiciera un spoiler del copón... sería una putada vamos! -Personajes: Hay un personaje que sale solo en una página, que es una vil excusa para descubrir un cabo suelto, que no aporta nada a la historia, pero lo poco que sale me mola... quiero novela suya como héroe de acción o como malo de la película.
Mientras me estoy leyendo mi primera novela del mes de febrero he ido pensando en otros libros que alguna vez en la vida me impactaron. No hablaré tanto de los libros que me lanzaba mi hermana a la cabeza cuando yo era pequeño sino de esos libros que me marcaron o me pusieron cachondo por alguna razón. Como últimamente estoy en plan depresivo-quieroacabarconelmundo-ocomominimoqueseacabeelmundopronto-ocomominimominimofollarelfinde he pensado en una de las peores épocas que un puto antisocial tiene que sobrevivir: el instituto. El instituto es esa época donde las hormonas se disparan y tu querrías disparar al resto de compañeros porque básicamente son idiotas. A parte, no solo el gran problema del instituto es tener que compartir espacio con animales altamente hormonados, también tienes que hacer trabajos totalmente prescindibles y leer libros tan poco atractivos para un adolescente como los simpáticos granitos del acné. Casi no me acuerdo de ningún libro estudiantil, eso dice bien poco de los libros que nos obligan a leer y de mi nefasta memoria. Bueno, el caso, es que un día la profesora de filosofía nos hizo leer la novela Un mundo feliz de Aldous Huxley, y pasó, por méritos propios, ¡al top 5 de la lista de lecturas que más me han impactado en mi vida! Seguramente solo superado por el papelito con los efectos secundarios de unas pastillas que me tome hace unos meses (la lectura no fue muy amena pero esas instrucciones, lo que se dice impactar, me impactaron una barbaridad). A lo que iba, nunca antes había leído una distopía y a partir de esa lectura me hice fan. Por fin alguien expresaba en palabras mi absoluta visión catastrofista del mundo y del futuro de mierda en general. La gente me considera pesimista, pero ¿por qué pensar que el mundo es deprimente y el futuro será un puto desastre es ser pesimista? Si los hechos corroboran mi visión de la vida será que yo soy un chico realista y que el resto del planeta os engañáis para ser felices. Y de eso trata la dichosa obra del mundo feliz: ¡de todos vosotros hijos de perra! A parte de tener que leer la obra, en el instituto tuvimos que hacer un trabajo escrito de "nosecuantas" páginas sobre el libro. Y yo, con una ilusión impropia en mí al hacer un trabajo para la escuela, escribí sin parar una tesis sobre cómo el mundo se iba a la mierda y cómo el futuro que retrataba Huxley en su libro era un futuro bastante probable y acojonantemente cercano. Nunca antes me había currado tanto un trabajo y nunca antes había estado tan orgulloso. Llegó el día que nos entregaron los trabajos con las notas. Cuando me dieron el mío me habían puesto un impresionante notable! Hasta aquí todo perfecto, normalmente mi única motivación era sacar la nota justa para no tener que volver a repetir un trabajo. Notable era una nota más que aceptable en mi baremo. Pero había una texto que acompañaba la nota: "El trabajo está muy bien pero es un poco pesimista". Pero! Pero! Pero! Pero! Qué coño? No contenta con esa postdata, me vino la profa (no lo hizo con nadie más) y me dijo algo como que no me había puesto el excelente por la visión tan negativa del futuro que nos esperaba. Mejor que no le dijese la visión negativa que tenía de usted, en ese momento, vieja arpía de los cojones!!!! Su cara era de preocupación cuando me lo contaba, como si tuviese miedo que algún día pudiese entrar en clase con una kalashnikov para probar mi puntería, pero en ese momento no lo vi. Simplemente no entendía por qué la mujer creía que mi trabajo era pesimista y por qué era mal visto tener esa visión. Vivir en un mundo donde hasta los niños son fabricados en una cadena de montaje, que nuestra posición en el mundo venga marcada ya de nacimiento o que tomemos constantemente una droga que su única función es la de alienar a la población y así ser felices en una falsa realidad... ¿de verdad era tan pesimista pensar que todo esto podría ocurrir? Vale, quizá sí que es un pelín poco optimista, pero que la realidad no os engañe, el mundo es una mierda y quiero mi puto excelente en ese trabajo de filosofía! PD: Años después me leí 1984 de George Orwell, que en una primera lectura no me acabó de convencer su final. Pero ya de más mayor y con más pelos en la entrepierna comprendí que ese final molaba. PD2: "Algunos otros más" años después conocí a una churri que le hizo gracia que le hablara de Huxley y Orwell, y me dijo: "si te gustan estos libros te encantará Fahrenheit 451 de Ray Bradbury"... También me dijo que yo le gustaba y que quería pasar mucho tiempo conmigo...Lo que me enseñó esa corta relación fue algo muy importante y que siempre lo tendré presente: Ray Bradbury no me acaba de convencer.
Y el último libro que he leído en el mes de enero ha sido otro título de la señora Åsa Larsson. En este caso el tercer libro de la serie de la abogada asocial y depresiva Rebecka Martinsson titulado La senda oscura. Me leí el primer libro y no me gustó demasiado. Años después, le doy una última oportunidad a la autora, me leo la cuarta entrega y me pasa tres cuartos de lo mismo. Así que, como dicta la lógica humana, he tenido que leerme el tercero y ¡oh, sorpresa! me ha dejado igual de frío que los otros. Ahora sí que ya no me leo más, éste será el último... pero es que me gustan tanto sus portadas que ya he comprado el quinto y estoy mirando en el "gualapop" el segundo libro para tener toda la serie completa... ¡Sí! ¡soy gilipollas! Otra vez me ha pasado lo mismo que con los otros libros: cuando la Åsa está centrada en el caso de asesinato la trama es entretenida y digerible. Pero cuando a la autora se le va la castaña explicando a qué huelen las cosas que no huelen (sim sum) pues solo consigue que mi mente se olvide de todo lo que estoy leyendo y acabe pensando en otras chorradas.
Diosssss otra vez me he dispersado... continuemos.... Pero esta vez tiene delito porque aparece un personaje, Ester, que no sé qué pollas aporta a la historia. Y el problema no es solo ese, el gran problema es que el personaje en sí ¡me gusta! Pero es que no aporta nada, simplemente te explica otra puta historia y su relación con toda la trama está cogida con pinzas (unas de esas pinzas largas). ¿Que pinta aquí la niña pintora y toda su infancia? ¿Simplemente para rellenar páginas?. Y vuelvo a decir, que esa mini historia, en realidad, me interesaba pero solo si luego tenía algún tipo de relación con el resto. Joder, que también me parece interesante la vida de la cantante australiana Natalie Imbruglia y me pone un montón. ¡Que me estoy tocando solo de escuchar su voz! Pero si en medio de la trama de asesinato me empiezas a contar que su primer sencillo se llamó Torn, apareció en el 1997 y fue la bomba alcanzando el número uno de las listas de singles de todo el puto mundo mundial, lo único que consigues es paralizar la historia y hacerme olvidar qué coño estaba yo leyendo.
Aixxx... es ver a la Imbroo en modo depresivo y ya tengo ganas de adoptarla. ¡Mierda! Ya estamos otra vez ¡maldita mente dispersa! ¡Céntrate! Pues a lo que iba, que de todas las novelas que he leído de Åsa ésta es la que más congelado me ha dejado. Aún así, el libro empieza con ritmo e interés, parecía que sería el definitivo, el que me haría entrar (por fin) en el mundo larssonil... pero de pronto la escritora decide escribir sobre personajes inconexos y cuando parece que se ha cansado de hacer el libro se lo ventila con unos tiros que no vienen a cuento y ale... a pensar en la siguiente novela... ¡No, hija no! Así no vamos bien... Ya que ella puede acabar así su novela, yo acabo está crítica de la misma manera: ¡A cascarla! Puntuación: En una escala del 0 al 10 (donde 0 es la puntuación más baja y 10 la más alta) después de leer éste libro puedo decir que 5 es la mitad. -Historia: Muy absorbente, con doble capa de celulosa y máxima absorción... Sim sum sim sum sim sum sum sum uuuuuuuuuit -Personajes: "A Ester le gustaba estar así. Desanimada. ¿Por qué se ha de estar siempre contenta?" Por un personaje nuevo y molón que la autora se saca de la chistera, en realidad, solo sirve para paralizar la puta historia. ¡Mierda de vida! -Curiosidades: ¿Sabías que si lees el nombre de la autora al revés se te acaba subiendo la sangre a la cabeza? -Preguntas sin responder: ¿Por qué cuando la gente habla de Natalie Imbruglia piensa en anuncios de compresas?
La siguiente novela del mes de enero que me he leído ha sido Cuando pase tu ira de Åsa Larsson. Como buen lector sin criterio que soy, me he leído este libro muchos años después de haberme tragado la primera novela de Larsson y no impresionarme en demasía. Así que, como marca la pura anarquía de la lógica, en vez de no volver a leerme nada más de la autora, decidí ojear otra novela de la misma saga. Pero, no contento con mi poco criterio "lecturil", he elevado a la máxima potencia mi apuesta y en vez de continuar con la siguiente novela (la segunda de la serie), he decidido dar un triple salto mortal y aterrizar en su cuarto libro... ¿Yo seguir una trama por orden? ¿"pa qué"? ¡Sí amigos, así soy yo! Pero aunque no lo parezca todo tiene una explicación. Hace poco me compré este libro de segunda mano en el nuevo mercado dels Encants. Casualmente el primero también lo compré en el mismo mercado pero en la antigua localización. Cuando lo vi pensé que le tenía que dar una oportunidad a la autora y ver si quizá fui yo el que pasé una mala época y no la entendí. Soy así de inocente y siempre he creído en lassegundas oportunidades (y en los reyes magos). Dicho y hecho, compré el puñetero libro y me lo leí. Ahora que ya he acabado con ella puedo decir que me he vuelto a quedar tan frío como cuando leí la primera. Tan frío como el puto tiempo de Kiruna, ciudad, o pueblo, o lo que puñetas sea la localización en donde suceden los hechos. Que entiendo que la novela negra haga énfasis en el porqué de las cosas y en los retratos psicológicos de los personajes más que del caso en sí (o sea, que podrían explicarte un caso de asesinato o cómo se hace un buen encaje de bolillos). Vale, eso lo entiendo y me gusta. Pero, en esta serie, no puedo explicar el porqué pero cuando están centrados en el caso me entretiene y me pongo becerro peeeero cuando empiezan a tratar temas de la vida y milagros de los personajes (y el primo lejano de Burgos que ha venido a pasar unos días de visita) me da una bajona que no lo soluciona ni inyectándome café en vena. Y esas bajonas lo único que consiguen es que mi mente se disperse, se olvide de lo que estoy leyendo y acabe soñando despierto con cualquier otra cosa. Una de las características de toda la serie es que la autora juega con "el tiempo" yendo del presente al pasado y viceversa con total desparpajo y jodiendo las leyes de la relatividad de Einstein. Para liarlo un poco más, a parte de variar el tiempo de la historia, también va entrelazando visiones y miradas de diferentes personajes importantes. Un pupurri que si no vas con cuidado puedes acabar preguntándote en qué año de la historia estás metido y qué personaje te lo está contando. Pero bueno, eso es problema del lector: estate atento y no te pasará nada. No es mi caso por culpa de mi dispersión crónica. Lo original de esta novela en concreto, a diferencia de las otras, es el narrador que te acompaña en este cambio constante de tiempo, lugar y personajes: no es otro que el espíritu de la propia muerta. Lo encuentro original, la verdad, pero ha provocado, en mi mente, un distanciamiento de la historia. Sí fuera un libro de temática fantástica o de terror no tendría problema, pero al tratarse de una novela negra realista, que de pronto me salga un espíritu por allí pululando me chocaba un poco. Que es una mera excusa para ligar cada escena y no tiene un peso en la obra, vale, pero quizá como que la religión me la paso por el forro de mis creencias pues ese espíritu no me ayuda a centrarme en la historia y mi mente vuelve a estar dispersa por mi mundo interior. Es que cada vez que salía la pobre muerta en escena yo me imaginaba la película Ghost. Que tenía ganas de levantarme y cantar, con voz entrecortada y lágrimas en los ojos, la canción de Unchained Melody... Guooooo!! maaaai looooof, maaaaaidarliiiin, ai janga.... ai jangaaaaaaaaaaaa!!!!
Vale, sí, acostumbro a hacer relaciones absurdas de conceptos pero así soy yo. Bueno, resumiendo que es cenutrio... para mi gusto, la historia no tendría que parar cada vez que intenta describirnos la vida de los personajes, la propia historia te tendría que llevar a ello. Que no fuera un: "mira ahora voy un momento al pasado de este pavo para decirte que no es tan malo va... y después te diré lo que le pasó al gato cuando era pequeño para que sepas porque se asusta cada vez que me bajo los pantalones...". ¡No, así no! No me digas las cosas ¡enséñamelas!. Aún así la novela se lee bien y lo más importante, aunque sea una serie de libros, se puede leer de forma independiente sin haberte tragado los libros previos.
Puntuación: -Historia: En una puntuación que va del 1 al 5 yo le pondría un 4... cuatro cafés que me tenía que tomar para no evadirme en los momentos de bajona de la historia. -Personajes: Me pone el personaje de Rebecka Martinson, la abogada y protagonista de la serie. Es ver un personaje asocial y con traumas para aburrir y ya la querría adoptar. -Portadas: Tengo que decir la verdad, compré los libros porque me gustaron sus portadas, y eso no se debe hacer lo sé y no volverá a ocurrir. (Vale, si que puede ocurrir porque me he vuelto a comprar otro libro de la Larsson y me lo estoy leyendo). -Preguntas sin responder: Hay dos muertos, una pareja de jóvenes viciosos. Solo encuentran el cuerpo de la chica y su espíritu es el único que se pasa toda la puñetera novela viajando por el tiempo y estando junto a los personajes ¿Por qué el pobre chico nunca aparece? ¿Hay discriminación por tema sexual en los espíritus? ¿En realidad el chico no está muerto y ha aparecido en una isla misteriosa con un secreto escondido? En realidad ¿el chico está vivo, ha matado a la chica y toda la novela es una patraña? ¿Debería dejar de hacer preguntas e irme ya a dormir?
Antes de empezar esta web, ya había leído algún que otro libro, así que he decidido empezar un
nuevo apartado sobre mis paranoias con los libros leídos antes del 2017 y que me
han gustado o que me han traumatizado de por vida. Empiezo por un
libro que más bien estaría en el segundo apartado, se trata de la
novela “El hipnotista” de Lars Kepler (un seudónimo utilizado
por un matrimonio sueco de escritores). Y ¿cuál ha sido mi
valoración literaria después de leer este libro? Pues si lo tuviera que puntuar del 1 al 10 el resumen sería un gran:
“¡¡A LA MIERDA!!”. Vale, ya sé que no es una gran crítica
literaria pero es que realmente es un libro de más de 600 páginas de
un “¡¡A LA MIERDA!!” seguido detrás del otro. Y es por eso que he
querido compartir con todo el mundo mi estado de RABIA y absoluta
INDIGNACIÓN al leer este best-seller.
Mi decisión de escoger este
libro fue tan absurda como casi todas mis decisiones en esta vida: vi
el título y me extrañó tanto que lo acabé cogiendo de la
biblioteca. ¿“Hipnotista”? ¿Desde cuándo se ha utilizado esta
palabra para llamar al señor “hipnotizador”? Pues bueno, se ve
que al traductor le moló más esta palabreja y consiguió llamar mi
atención. Ya con el libro en mi poder lo leí enterico,
sin dejarme una sola página, 600 del tirón, pim pam. Y ¿me lo leí
por el interés que despertaban sus personajes y su original
historia? ¡No! Me lo leí entero simplemente porque no podía creer
lo que estaba leyendo. ¿Alguien había ganado dinero por escribir
eso? Joder, que no sé si era por su pareja de escritores o por
culpa de sus traductores (sí, también son más de uno) pero esa
aberración estaba mal escrita, mal estructurada y parece que nadie
lo haya revisado antes de publicar. Es verdad que yo no soy escritor
y que mi prosa te provocan ganas de arrancarte los ojos con una
cuchara para los helados, pero yo no vivo de ello y no soy un puto
novelista superventas como ese par.
Y ¿por qué digo todo
esto? Pues porque si decides escribir con tu pareja, como mínimo,
podrías leerte los capítulos que ha hecho la parienta para intentar
tener una obra un poco coherente y que la historia no avance, como
los trenes de “rodalies”, lenta y a trompicones. La puta
estructura del libro tiene, en general, mucho delito. Pero la parte
más sangrante es el momento que deciden hacer 150 páginas de
flashback ¡en la mitad del libro! Que si eso no es una cortada de
rollo ya me contareis qué coño lo es. Te llevan por un lado y
cuando comienza a ponerse la trama “interesante” deciden hablarte
del pasado de un personajeparando en seco la historia (y es tan interesante y útil dentro de la
novela como si hubiesen querido hablarte del tiempo que hace en la
Patagonia en los meses de verano de cinco a seis de la tarde). Y después de 150 páginas reemprenden
la historia como si tal cosa. Joder, hijos de vuestra mala madre que
ya no me acuerdo por donde iba la trama!!! “¡¡A LA MIERDA!!”
Y eso son los aspectos
generales, pero ahora empecemos a destrozar la trama en sí (por
ahora no diré nada que no salga en la contraportada o en las
primeras páginas, cuando empiece con los spoilers ya avisaré). Todo
empieza así:
Erase que se era, en
una feliz y bella aldea sueca, una (no menos feliz y no menos) bella
familia es brutalmente asesinada. Cuando la policía ya está pensando
en barrer a los cuerpos y meterlos en las típicas bolsas de basura
para cadáveres de tamaño estandard, descubren que uno de los hijos
(que, textualmente, tiene múltiples heridas ¡¡¡MORTALES!!!) ¡aún está
VIVO! ¡ALELUYA señor! Pero no es la única sorpresa: la hija mayor de
la familia no se encuentra en casa, ha desaparecido. Esto significa
que el asesino seguramente estará buscándola.
Hasta
aquí parece ser una relato interesante, a pesar del hecho que una de
las víctimas con múltiples heridas mortales aún no esté muerta.
El problema es que todo el interés por la obra acaba aquí y el
resto no entra ni con toda la vaselina del mundo. Y esto continúa:
La policía local, de la
ya no tan bella localidad sueca, quiere hablar con el único
superviviente de la tragedia para conseguir un retrato robot del
asesino y poder salvar a la desaparecida hermana. Así que la forma
más natural para hacer despertar a un adolescente moribundo y
obligarlo a recordar todo un proceso traumático, que le ha llevado al
hospital, es hacer venir a un vendemotos para hipnotizarlo.
A
ver, a ver... Estooo... señores escritores pensémoslo solo un segundo
antes: ¿la gran solución al problema es hipnotizar a un adolescente medio muerto intubado hasta la epiglotis? ¿Pero estamos
apoyardaos o cómo va eso? No sé el resto del mundo pero yo en este punto ya he salido de
la historia porque no entiendo qué coño pinta aquí el protagonista
hipnotizador de los cojones. Y el gran problema es que esto sucede en
las primeras dos páginas y solo me quedan 600 páginas más para poder decir a cada vuelta de hoja: “¡¡A
LA MIERDA!!”
Vale,
entiendo que los autores quisieran hacer un libro sobre un
hipnotizador, pero ¡jodios! ¿no podían hacerlo aparecer de otra
forma menos forzada? Que no sé en Suecia pero en Espanya los
hipnotizadores no entran en la Seguridad Social y menos para reanimar
pacientes con heridas mortales. ¡Por favor señores un poco de credibilidad! Y ya se que muchos me
recriminareis que esto es un libro de ficción y como es ficción
puede pasar cualquier cosa... y yo os respondo: ¡Y UNA PUTA MIERDA!
Superman también es ficción, mejor dicho, es fantasía pura y dura,
pero joder hasta en la vida del superhéroe tiene que haber unos
límites bien establecidos de lo que es creíble. A ver, que Superman
pueda volar nos lo creemos, que tenga una fuerza increíble nos lo
creemos, que se coloque unas gafas y mágicamente nadie lo reconozca
nos lo creemos... y ¿por qué? Pues porque el autor así lo ha
decidido, pero una vez ha delimitado qué se puede hacer y qué no,
ya no puedes pasar esta barrera sin que alguien salte y envíe al
autor a la mierda. Si yo decido hacer una película de Superman y
cuando llego al final se me va la pinza y escribo esto:
“Superman
no consigue salvar a su churri de una muerte cruel e inhumana, así
que el extraterrestre en mallas se le antoja salir al espacio
exterior y girar alrededor de la Tierra a gran velocidad hasta
conseguir cambiar el sentido de rotación del planeta. Este hecho
hace que, pasándose por el forro la teoría de la relatividad,
consigue volver al pasado para salvar a la chica”.
A ver,
seguramente muchos pensareis que Superman es la polla pero en ningún
momento hemos insinuado su capacidad de volver al pasado gracias a
sus poderes, así que si veo la película de Superman y acaba de esta
manera le diría al señor director Richard Donner: ¡¡A LA
MIERDA!!.
Y éste, para mí, es el gran problema de “El hipnotista”, que cada dos
por tres los autores se sacan de la chistera sus trucos de magia por
no saber solucionar los argumentos que ellos mismos han creado. Así
que ésa es la causa principal del porqué, al leer esta novela, me ha
provocado un aumento testicular hasta el punto de estallar y decir
con todo el cariño y respeto a los autores de este libro: ¡¡A LA
MIERDA!!.
Y una
vez finalizada la crítica y quedarme a gusto, haré un listado de todos esos momentos de vergüenza ajena que he encontrado. Así que los
que no habéis leído el libro dejad de leer el post porque a partir de aquí
vienen los SPOILEEEEEEEERS!
Pues resulta que después
de hipnotizar al adolescente descubrimos que el asesino es ¡EL
MISMO ADOLESCENTE! Sí señores, el niño se carga a toda su familia y decide
autolesionarse para despistar a la policía. Que tal como se dice en
la primera página del libro y yo he recordado insistentemente: ¡El
puto niño tiene diversas heridas mortales! No una no, ¡diversas!
¡¡¡Y encima se las ha hecho él mismo, ¡¡¡el puto amo vamos!!!
Una vez el “prepuber”
descubre que el hipnotizador le ha hecho hablar más de la cuenta le
amenaza de muerte (que el niño es el puto amo pero también es
cierto que es un poco imbécil. Si no querías tener problemas no te
dejes hipnotizar so mamón).
El puto adolescente,
insistiendo por enésima vez, con diversas heridas MORTALES y con un
pie en el otro barrio, consigue escapar del hospital por su propio
pie, matando a toda enfermera que se le pasa por el camino y
finalmente se esconde por los alrededores. Por suerte el policía
principal de la historia, el más listo del lugar, descubre al niñato
y empieza una persecución hasta el aparcamiento. El adolescente,
que en teoría era casi un cadáver pocas páginas antes, consigue
parar un coche, dejar medio lisiado al conductor y escaparse en el
automóvil por la ciudad. Por si no estaba ya suficientemente herido,
nuestro policía también le mete un balazo al crío, pero como los
niños suecos son más duros que los vascos eso no sirve para nada.
El mejor policía del lugar 0 – niño precadáver 1.
La policía sabiendo que
el chico ha amenazado de muerte al hipnotizador decide avisarle por
teléfono para preguntar si quería protección policial (a eso se le
llama ser un policía educado) pero no le cogen el teléfono. Los policías insiten pero nada, que no hay respuesta. Mientras, en el otro lado, el señor hipnotizador está tranquilamente en su casa y como no reconoce el número de teléfono decide no
responder (en eso me parezco al hipnotista). Así que la situación
es la siguiente:
“Un asesino
adolescente, pero inmortal, ha amenazado a un desgraciado vendemotos.
Este desgraciado vendemotos no responde a las numerosas llamadas de
teléfono de la policía. ¿Cuál es la decisión de los oficiales?
¡¡¡Llamar otro día!!!.”
¡BRAVO!
¡BRAVO! ¡BRAVO CAPRABO! ¡Bravo con la policía de ese país!
Esa misma noche, entran en
casa del señor Hipno, drogan a su mujer y secuestran a su hijo. El
Hipno, como que esa noche había discutido con su parienta, se ha metido de somníferos hasta el culo y está tranquilamente durmiendo en la
habitación de invitados (a pan y agua pero durmiendo como una
marmota). Al día siguiente, la policía al enterarse de todo lo
sucedido hace una valoración de la situación. Un adolescente
inmortal ha amenazado de muerte al Hipno, la misma noche que el niño
se escapa del hospital alguien entra en su casa, droga a su mujer y
rapta a su hijo. Conclusión policial: El hijo no ha sido raptado
se ha escapado con su novia. ¡OLE!, ¡OLE! y ¡OLE! Esta policía es la puta ostia.
Y ya llegados a este punto
del libro, mi interior arde en deseos que algún adolescente como el que sale en
la novela se cargue a los putos atores del libro. ¡Pero es que hay más! Lo mejor de todo
es que lo explicado hasta ahora es un simple MCGuffin de mierda,
porque el puto adolescente psicópata y su puta familia ya no sirven
para nada más en la historia. Es más, el niño psicokiller con
superpoderes muere en manos de su hermana por una mierda de cuchillo.
¿Pero el cabrón no era inmortal? Joder pensaba que sólo podría
morir al caer dentro de una caldera con hierro fundido o congelado
por nitrógeno líquido... Y ¿ahora qué hacemos? Si el puto niño es un
McGuffin, ¿alguien habrá secuestrado al hijo del tarado
hipnotizador, o al final es que la policía es más lista de lo que
la pintan? Pero claro, nadie puede ser el malo porque ya no queda nadie más en la historia con algún motivo para hacerlo. Y aquí amigos y amigas es donde los
autores se sacan un puto flashback de 150 páginas. ¡CON DOS COJONES
SÍ SEÑOR!
Sí, el puto flashback es
una simple excusa para poner unos cuantos personajes más con
posibilidades de ser el malo maloso. El Hipno recuerda que hace 10
años tuvo un grupo de locos e intentó curarlos con dosis de
hipnotismo (con lo fácil y sencillo que es drogar a la gente). Al
final hay un puto lío con los locos y su carrera se va al garete, su
matrimonio se rompe y lo amenazan de muerte (tiene un puto imán para las amenazas de muerte). Y como esto es algo que nos pasa cada día,
el puto Hipno no piensa en ello hasta la mitad del libro. ¡¡¡QUIERO MATAAAAR!!!!
Y aquí ya me he cansado
de criticar el puto libro (esto solo es la mitad de la novela). A
partir de ese momento los autores se van sacando personajes sin
ningún tipo de lógica ni sentido, ahora el suegro del Hipno, ahora
unos niños con nombres de pokemons... y ya llega el momento que
lanzas el puto libro con rabia, coges un encendedor y quemas todo ese
montón de chorradas sin sentido y gritas con todas tus fuerzas : “¡A
LA MIERDA!”